LA VOZ DE GOICOECHEA (Por La Dirección).- Con la llegada de este 2026, Goicoechea no solo cambia de calendario: enfrenta, una vez más, la urgencia de salir del estancamiento. Nuestro cantón —diverso y lleno de contrastes, desde la dinámica comercial de Guadalupe hasta el potencial ambiental y cultural de Rancho Redondo— necesita algo más que buenas intenciones. Necesita acción.
Durante años, la administración local ha operado en modo de supervivencia, apagando incendios en lugar de encender motores. Esa lógica ya no alcanza. El presupuesto municipal no puede seguir diluyéndose en la reparación interminable de camiones obsoletos ni en procesos burocráticos que parecen diseñados para frenar, y no para impulsar, el desarrollo. Goicoechea requiere eficiencia, planificación y visión de futuro.















