Versículo Del Día

Comentario:
Este versículo abre el Evangelio de Juan con una declaración profunda y fundamental sobre la identidad de Jesucristo, al que se refiere aquí como “el Verbo”. La expresión “En el principio” nos conecta directamente con el relato de la creación en Génesis 1:1, lo que nos enseña que el Verbo no tuvo un comienzo: existía antes de que el tiempo, el espacio o cualquier cosa creada existieran. Su existencia es eterna, sin origen ni fin.
La frase “el Verbo era con Dios” resalta una distinción personal: el Verbo no es una fuerza o una idea abstracta, sino una persona distinta, que mantiene una relación íntima, cercana y plena con Dios Padre. Al mismo tiempo, la afirmación “el Verbo era Dios” revela su naturaleza divina completa: posee la misma esencia, poder, autoridad y gloria que Dios. Aquí se nos muestra el misterio de la Trinidad: hay unidad en la naturaleza divina, pero también distinción entre las personas del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
En la época en que se escribió este texto, muchas creencias consideraban a Dios como lejano, inaccesible o separado de la creación. Juan nos dice algo nuevo y transformador: Dios no es un ser distante, sino que se ha revelado a sí mismo a través del Verbo. Más adelante en este capítulo (Juan 1:14), se nos explica que este Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros: se trata de Jesucristo, quien vino para mostrarnos quién es Dios, para enseñarnos su amor y para abrirnos el camino hacia la relación con Él.
Para nuestra vida hoy, este versículo nos invita a reflexionar: el Dios eterno y todopoderoso que creó todo, es el mismo que se acercó a nosotros en Jesús. Podemos confiar en Él plenamente, porque es Dios verdadero, y podemos conocerlo íntimamente, porque se hizo uno de nosotros. Nos recuerda también que la verdadera revelación de Dios no se encuentra en filosofías humanas, sino en la persona de Jesucristo, el Verbo hecho carne.