Farolita
Farolita y la mesa grande del pueblo
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- En el pueblo se escuchaban
suspiros de preocupación,
pues la crisis era grande
y apretaba el corazón.
Cada quien hablaba solo,
cada quien quería tener razón,
y la plaza se llenaba
de distancia y división.
Pero una noche Farolita,
con su cola en resplandor,
encendió una luz chiquita
para invitar al buen hablar mejor:
“Sentémonos en la mesa
donde todos puedan ver,
que la solución más justa
nace cuando se quiere entender.”
“El diálogo no es vencer,
ni imponer la convicción,
