LA VOZ DE GOICOECHEA (Por José Daniel Cruz Méndez).- En el corazón del bosque, donde las flores se abren al sol y los secretos se esconden entre los pétalos, surgió un nuevo zumbido de conflicto.
El avispón, conocido por hacer que las hormigas, abejas y otros insectos trabajen para mantenerlo, no era de esos que buscan luces ni cámaras. Prefería el trabajo silencioso, el zumbido constante que mueve la colmena sin figurarse el.
Por eso, un día hizo trato con la abeja reina.
“Vos me ayudas en el equipo, compartimos el néctar, y todos ganan: las hormigas, la colmena y hasta los escarabajos”, le dijo el avispón.
