La Hormiga Investigadora

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley M. Gutiérrez, periodista).- Dicen que las hormigas somos diminutas. Es verdad. No medimos mucho, no hacemos escándalo y, desde luego, no viajamos en carro oficial con escolta ni sirena. Pero tenemos una ventaja sobre muchos gigantes: caminamos con las patas pegadas al suelo. Y desde ahí se ve absolutamente todo. Incluso lo que algunos intentan esconder debajo de la alfombra… o detrás de un comunicado de prensa cuidadosamente redactado.
Así que aquí estamos otra vez, recorriendo el hormiguero de Goicoechea con la lupa en una pata y el sentido común en la otra. Porque hacer preguntas sigue siendo gratis… aunque pareciera que a ciertos personajes les produce más urticaria una pregunta sencilla que una auditoría completa.
Empecemos por el ya famoso Parque Santiago Jara. Nos pidieron paciencia porque venía una obra de “primer mundo”, con una inversión cercana a los mil millones de colones y fecha de entrega para agosto. Sonaba espectacular. Lástima que la realidad decidiera no leer el cronograma.
Pasaron los meses, la empresa abandonó el proyecto alegando que los planos tenían errores y que continuar construyendo sería garantizar un problema mayor. Como si fuera poco, el presupuesto tampoco alcanzó. ¡Qué inesperado! Nadie podía imaginar que una obra iniciada con planos cuestionados y recursos insuficientes terminaría… exactamente así.
Eso sí, el alcalde anunció que emitiría un comunicado explicando la situación. Habrá que leerlo con atención. Los comunicados oficiales tienen esa extraordinaria capacidad de responder muchas preguntas… sin necesariamente contestar ninguna.
Sigamos caminando
Resulta que se aprobaron cerca de 30 millones de colones para sembrar unos cuantos árboles. La duda de esta hormiga es bastante sencilla: ¿no existe una Dirección de Ambiente precisamente para encargarse de ese tipo de labores? ¿Por qué trasladar esa responsabilidad a otra dependencia que poco tiene que ver con reforestación?
Seguramente existe una explicación técnica de alta ingeniería administrativa. O quizá la explicación sea mucho más simple… pero todavía no nos la cuentan.
Mientras tanto, vecinos de distintos distritos aseguran que parques, áreas verdes y caños están tan cubiertos de maleza que la biodiversidad local ya empieza a sorprender. Algunos dicen haber visto conejos. Otros juran que cualquier día aparece un safari completo. Tal vez exageran… aunque basta darse una vuelta para entender por qué.
La empresa encargada del mantenimiento quebró y ahora la solución consiste en iniciar una nueva licitación. Es decir, volver a comenzar. La administración pública tiene un talento admirable para convertir lo urgente en un trámite y lo sencillo en una carrera de resistencia.
Y hablando de resistencia… la basura.
Las unidades municipales siguen presentando problemas, mientras los camiones contratados hacen lo que pueden. El resultado salta a la vista —y al olfato—: bolsas acumuladas, desechos en las calles y un festín permanente para ratas, cucarachas, zancudos y cualquier otra especie interesada en el turismo gastronómico urbano.
Por otro lado, la página Goico al Desnudo continúa provocando más movimientos que varias sesiones municipales juntas. Su audiencia crece cada día y, según comentan en más de un pasillo, tiene lectores en todas partes, incluso dentro del Poder Judicial. Desde despachos hasta oficinas administrativas, parece que más de uno revisa las publicaciones antes del café de la mañana.
Quién lo diría: a veces la curiosidad por lo incómodo genera más interés que los discursos de dos horas llenos de diapositivas.
Y llegamos al capítulo del confort institucional
Las remodelaciones del despacho de la Alcaldía y del edificio que alberga las secretarías de Ingeniería Municipal y Desarrollo Humano siguen dando de qué hablar. Hay quienes aseguran que la cocina de Ingeniería parece diseñada para competir en un programa de chefs profesionales. Sobre Desarrollo Humano incluso circulan comentarios de que el nivel de comodidad ya roza el de un hotel cinco estrellas. Mientras tanto, la Secretaría Municipal fue ubicada junto al centro de reciclaje.
Cada institución tiene su ambiente. Unos trabajan entre acabados de lujo; otros, entre el aroma del reciclaje. Diversidad de experiencias laborales, podríamos decir.
Y así termina, por hoy, el recorrido de esta hormiga
Seguiremos caminando despacio, escuchando más de lo que se dice en los pasillos que en las conferencias de prensa, revisando documentos antes que rumores y recordando algo muy sencillo: una buena pregunta siempre vale más que cien aplausos.
Después de tantos años recorriendo este hormiguero, la conclusión sigue siendo la misma: en Goicoechea terminar un parque parece una misión épica; en cambio, producir nuevas historias políticas nunca falla.
“En Goicoechea hay proyectos que caminan más lento que una hormiga… y eso ya es decir mucho.”
Y esta hormiga continuará haciendo lo único que sabe hacer: no compra rumores… pero tampoco vende silencio.
Hasta la próxima.