Homenaje de Farolita a don Francisco Castaing

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, comunicador).- En Ipís nació una estrella
de esas que alumbran de a poquito,
un vecino que en su huella
dejó alegría en cada rinconcito.
Don Francisco, con su empeño,
levantó fiestas y unión,
mostró que servir al pueblo
se hace con alma y corazón.
No buscó brillo ni fama,
solo encender la esperanza,
porque al que a su comunidad ama,
la vida misma le alcanza.
Su risa unió a los barrios,
su esfuerzo sembró ilusión,
y en cada evento sencillo
nos regaló inspiración.
Y aunque la presión política
lastimó su vocación,
cansándolo en la batalla
hasta hacerle decir “ya no”,
sus ideales siguen vivos,
como fuego que no se apaga,
porque cuando un corazón sirve,
otros toman la misma llama.
Hoy Ipís levanta el vuelo
recordando su bondad,
porque hombres así hacen falta
para avivar la comunidad.
Su luz queda entre la gente,
queda en cada celebración,
queda en el eco del barrio
que lo nombra con gratitud y amor.
Farolita así lo cuenta,
con su cola en resplandor:
versos que alumbran caminos
con justicia y con amor.

