Hedy Lamarr: La actriz que inventó el WiFi sin que el mundo lo supiera

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).– Hedy Lamarr nació el 9 de noviembre de 1914 en Viena, Austria. Su nombre original era Hedwig Eva Maria Kiesler. Desde pequeña mostró dos talentos muy marcados: una gran inteligencia analítica y una belleza que llamaba la atención de todos. Pero el mundo, durante mucho tiempo, solo decidió ver lo segundo.
De joven comenzó su carrera en el cine europeo, donde protagonizó algunas películas que escandalizaron a la sociedad conservadora de la época. Sin embargo, fue su alto perfil y su matrimonio con un empresario armamentista lo que la expuso al funcionamiento interno de la tecnología militar. Ahí, casi en silencio, empezó a aprender.
“La mujer más bella del mundo”
A inicios de los años 30, Hedy emigró a Hollywood. Su presencia en pantalla era magnética. Participó en películas como:
Algiers (1938) — Boom Town (1940) — Samson and Delilah (1949)
Fue llamada “la mujer más bella del mundo”, pero eso ocultó su verdadero genio durante décadas.
La inventora detrás de lo que hoy usamos todos
Durante la Segunda Guerra Mundial, Hedy observó la necesidad de mejorar el control de los torpedos. Junto al compositor George Antheil, creó una tecnología de “salto de frecuencia” que permitía enviar señales inalámbricas sin ser interceptadas: una idea adelantada a su época.
Esta tecnología es la base del WiFi, Bluetooth y GPS modernos.
En 1942 ella patentó la idea, pero la Marina estadounidense la ignoró por venir de una actriz. No fue hasta décadas después que el invento fue reconocido.
Olvido y reconocimiento tardío
A pesar de su aporte gigantesco, Lamarr pasó muchos años fuera del cine y lejos del reconocimiento público. En 1997, finalmente recibió el Premio Pioneer Award de la Electronic Frontier Foundation por su contribución tecnológica.
Ese mismo año, dijo una frase que resumió su vida:
“La gente me mira como si yo fuera una estrella. Yo solo quiero que me reconozcan como inventora.”
Hedy Lamarr murió el 19 de enero de 2000, en Florida, a los 85 años.
Hoy se le recuerda como:
Un ícono del cine clásico
Una pionera de la tecnología inalámbrica moderna
Un símbolo de cómo el talento femenino fue ignorado por estereotipos
Hedy Lamarr nos enseñó que la belleza nunca debe ocultar la inteligencia.