El “número imposible” deja de serlo: una Asamblea con mayoría absoluta abre oportunidades y riesgos

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- Lo que durante años se consideró un escenario políticamente inalcanzable para un solo partido, hoy aparece como una posibilidad real. A menos de un mes de las elecciones nacionales, la más reciente encuesta de OPOL Consultores proyecta que el PPSO, partido identificado con la continuidad del actual gobierno, podría alcanzar 40 diputaciones en la Asamblea Legislativa.
De confirmarse este resultado en las urnas, el oficialismo no solo aseguraría una mayoría simple, sino que quedaría muy cerca de una mayoría calificada, una concentración de poder que Costa Rica no ha experimentado en varias décadas.
Según el estudio, la eventual bancada del PPSO se distribuiría de la siguiente forma:
San José: 11 diputaciones
Alajuela: 8 diputaciones
Cartago: 3 diputaciones
Heredia: 4 diputaciones
Guanacaste: 4 diputaciones
Puntarenas: 5 diputaciones
Limón: 5 diputaciones
Este panorama marcaría un punto de quiebre en la dinámica política nacional. En los últimos períodos legislativos, la norma ha sido la fragmentación partidaria, la negociación constante y, en muchos casos, el bloqueo cruzado entre fuerzas políticas. Todo eso, de acuerdo con esta proyección, estaría a punto de cambiar de manera drástica.
Oposición reducida y castigo a los partidos tradicionales
La misma encuesta anticipa un Congreso con bancadas opositoras considerablemente debilitadas. El Partido Liberación Nacional (PLN) obtendría apenas ocho curules, seguido por el Frente Amplio con cuatro diputaciones.
Nueva República, aliado del oficialismo durante el actual período legislativo, alcanzaría dos curules, mientras que la Coalición Agenda Ciudadana, el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y Actuemos Ya por Cartago lograrían una diputación cada uno.
Para analistas políticos, este resultado representaría un golpe directo a los partidos tradicionales, especialmente para Liberación Nacional, que perdería 11 curules en comparación con su representación actual. La lectura es clara: una parte significativa del electorado estaría castigando las estructuras históricas del poder político y apostando por una concentración de fuerza inédita en el oficialismo.
Gobernabilidad casi absoluta… y el fin de las excusas
En términos estrictamente políticos, el país entraría en una etapa de gobernabilidad casi absoluta. Con una mayoría de este tamaño, el oficialismo tendría la capacidad de impulsar reformas estructurales sin depender de negociaciones permanentes ni de una oposición capaz de frenar la agenda del Ejecutivo.
Sin embargo, este escenario también implica una advertencia clara: se acabarían las excusas.
Tras ocho años de gobierno —cuatro de ellos con control simultáneo del Poder Ejecutivo y del Legislativo— ya no resultaría válido hablar de proyectos en fase de diseño o promesas a largo plazo. La ciudadanía medirá este período por resultados concretos y visibles.
El muelle deberá ser una realidad operativa, no un anuncio recurrente.
La mejora en educación tendrá que reflejarse en aulas, docentes y desempeño estudiantil.
Las cifras de homicidios deberán disminuir de forma sostenida.
La lucha contra el narcotráfico y la corrupción tendrá que traducirse en acciones, procesos y sanciones reales.
Esa será la respuesta que el gobierno deberá dar a la confianza masiva que, según estos números, le estaría otorgando la ciudadanía.
El impacto en Goicoechea
En el plano cantonal, el escenario también deja señales relevantes para Goicoechea. De cinco candidaturas vinculadas al cantón, solo Nogui Acosta lograría llegar a la Asamblea Legislativa, según la proyección de OPOL Consultores. Quedarían fuera Rafael Vargas, Rafael Suárez, Freddy Ramos y Roxana Lao.
No obstante, surge una figura que podría funcionar como un puente político adicional para el cantón: Kattia Calvo, diputada del PPSO por la provincia de Limón, quien ha vivido una parte importante de su vida en Goicoechea y mantiene vínculos con el territorio. Su eventual rol podría convertirse en un canal complementario para visibilizar necesidades locales ante una Asamblea dominada por el oficialismo.
Una oportunidad histórica bajo la lupa ciudadana
Una Asamblea Legislativa con esta configuración no es solo una oportunidad histórica; es también una prueba de fondo para el sistema democrático. Cuando el poder se concentra, la exigencia ciudadana debe crecer en la misma proporción.
Porque si el país será totalmente gobernable, entonces los resultados también deberán ser totalmente verificables.
Y ahí es donde comienza el verdadero examen.