Cuando sembraron emociones: ¿Qué esperaban cosechar?

Published by Redacción on

photo of outer space

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- Hoy tenemos a medio país gritando que “si tal partido llega a 40 diputados se acaba la democracia.”

Puede ser cierto que concentrar poder así es peligroso. Eso no se discute.

Pero hablemos de quién abrió esa puerta. ¿No es la vieja política?

Los partidos que hoy se rasgan la camisa diciendo: “Pueblo, pensemos con cabeza fría.”, son los mismos que durante décadas nos enseñaron a no pensar. Los mismos que cambiaron la educación cívica por cancioncitas de campaña. Los mismos que reemplazaron debate por slogan.

Los mismos que nos dijeron:

“Vote por el partido de su familia.”

“Vote por el que canta más bonito.”

“Vote por el que se ve buena gente.”

Sembraron el voto emocional, porque era cómodo, rentable, más fácil que rendir cuentas. Porque les convenia.

Y ahora que la emoción está del otro lado…ahora sí quieren razón, quieren análisis, dicen que la democracia está en riesgo.

¡No jodan!

La democracia no se pierde solo cuando uno quiere controlarlo todo. Se pierde mucho antes: cuando se educa a un pueblo para sentir, pero no para pensar.

Hoy la gente vota desde el enojo, la frustración, el cansancio.

Porque eso fue lo que la política le enseñó que votar es elegir quién te cae mejor.

Pero ojo

Esto no es excusa para votar con rabia, ni para votar con odio, o para hipotecar el país por impulso. Porque un voto emocional también puede:

Romper instituciones, justificar abusos, y abrirle la puerta al autoritarismo

No podemos salvar la democracia usando la misma herramienta que la está hundiendo.

Entonces, al chile:

No se trata de votar “contra” nadie. Ni de votar “por el que me suena bonito”.

Se trata de volver a pensar. Leer propuestas. Ver trayectorias. Preguntar por planes. Exigir claridad en números, no en slogans. Votar desde la razón, no desde la herida.

Porque la democracia no solo se defiende en la calle.

Se defiende en la papeleta.

Y esta vez, no hay excusas. Ya sabemos cómo nos fue cuando votamos por emoción.

Política de privacidad - - Diseñado por PARWEBCR