
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- Con estas palabras, el apóstol Pablo cierra su carta a los filipenses con una bendición llena de calidez y amor. Después de compartir consejos, ánimos y enseñanzas, deja como último deseo que la gracia de Cristo acompañe y guarde el espíritu de cada creyente.
La gracia es el regalo inmerecido de Dios: su favor, su amor y su fuerza que no se gana por méritos propios, sino que se recibe con confianza. Pablo no pide solo bendiciones externas, sino que esa gracia llegue hasta lo más profundo: nuestro espíritu, donde reside nuestra identidad, nuestra paz y nuestra comunión con Dios.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- El apóstol Pablo escribe a los creyentes de Éfeso y, tras exponer las bendiciones espirituales que Dios nos ha dado en Cristo, eleva una oración profunda por ellos. No pide riquezas, poder ni bienes materiales; su mayor deseo es que conozcan a Dios de verdad.
Significado profundo
A quién se dirige la oración
Pablo llama a Dios «el Padre glorioso». Nos recuerda que nos acercamos no a una fuerza anónima, sino al Padre de Jesucristo, lleno de gloria, majestad y amor. Es ese mismo Dios quien desea darnos lo mejor: conocerse a Sí mismo.