
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).– Hedy Lamarr nació el 9 de noviembre de 1914 en Viena, Austria. Su nombre original era Hedwig Eva Maria Kiesler. Desde pequeña mostró dos talentos muy marcados: una gran inteligencia analítica y una belleza que llamaba la atención de todos. Pero el mundo, durante mucho tiempo, solo decidió ver lo segundo.
De joven comenzó su carrera en el cine europeo, donde protagonizó algunas películas que escandalizaron a la sociedad conservadora de la época. Sin embargo, fue su alto perfil y su matrimonio con un empresario armamentista lo que la expuso al funcionamiento interno de la tecnología militar. Ahí, casi en silencio, empezó a aprender.

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- Cuando se cuenta la historia reciente de Costa Rica, hay nombres que aparecen como relámpagos: breves, intensos, imposibles de ignorar. Frank Marshall Jiménez es uno de ellos. Su vida no fue una línea recta, ni un relato limpio. Fue, más bien, un territorio de tensiones: entre la sombra y el ideal, entre la disciplina militar y la política civil, entre el recuerdo de Europa en guerra y la construcción de un país que decidió vivir sin ejército.
Nació en San Ramón en 1924, en una familia acomodada, marcada por la ciencia y el mundo. Su padre era geólogo; su madre venía de una línea de políticos y militares. La infancia de Frank estuvo atravesada por una pérdida temprana que dejó huecos y silencios. Su madre, sola y joven, volvió a casarse; el nuevo padre le dio apellido en el corazón, aunque no en los papeles. Pero ya desde entonces, el destino de Frank parecía escrito fuera de los bordes de lo conocido.
Debe estar conectado para enviar un comentario.