

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil MouaffaK).- Dicen que en la Grecia antigua había un tal Procusto, que tenía una cama de hierro donde obligaba a todos a encajar: si alguien era más alto, le cortaba las piernas; si era más bajo, lo estiraba hasta romperlo.
Hoy, miles de años después, ese mito se nos volvió costumbre política.
El síndrome de Procusto está enfermando a nuestros líderes —cantonal y nacionalmente—. Es ese miedo patológico a la gente que destaca, a quien piensa diferente, al que propone algo nuevo o brilla por mérito propio. En vez de aprender de él, lo silencian. En vez de apoyarlo, lo cortan. En vez de sumarlo, lo estiran hasta que encaje en su molde mediocre.

Filósofo inglés, fundador de la filosofía política moderna. Nació el 5 de abril de 1588 en Westport, Inglaterra, en medio del temor por la “Armada Invencible” española. Su padre, un clérigo, abandonó a la familia tras un altercado, y fue criado por su tío. Estudió en Magdalen Hall, Oxford, donde recibió formación en lógica y física escolástica. En 1608 entró al servicio de la familia Cavendish como tutor, que le permitió viajar por Europa. En sus viajes conoció a Galileo Galilei, René Descartes y Pierre Gassendi, influencias clave en su pensamiento mecanicista
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