
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, comunicador).- Costa Rica es un país conocido por su paciencia. Demasiada paciente. Ha tolerado el avance lento de la infraestructura, los problemas de los hospitales, el deterioro de las escuelas y leyes que se discuten por años sin llegar a puerto.
Sin embargo, hay una obligación que pesa más que todas esas juntas: la deuda de la asamblea legislativa con la ciudadanía.
No es una deuda que se cancele con discursos emotivos, ni se salde con selfies en el plenario. Es una deuda que lleva un nombre doloroso y directo: falta de resultados tangibles.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por equipo editorial).- Las festividades de fin de año en Goicoechea arrancaron con fuerza: calles llenas, desfiles vistosos, familias disfrutando y una Municipalidad que, hay que reconocerlo, logró convocar a miles con sus actividades. Todo muy alegre, muy colorido, muy “¡qué viva diciembre!”.
Pero mientras los reflectores iluminaban los desfiles, otro rincón del cantón quedaba en absoluta penumbra: el Parque Santiago Jara, ese que durante generaciones ha sido el alma de Guadalupe… hoy reducido a un eco triste, casi como si pidiera auxilio entre las bancas rotas y la jardinería marchita.