LA VOZ DE GOICOECHEA (Por José Cruz Méndez).- El Escorpión sabía algo que los demás habían olvidado: El que se desespera, pierde, y El que espera, elige cuándo empieza la historia.
Así que no atacó. No levantó la cola. No mostró veneno. Solo siguió observando, pero esta vez, no en silencio ciego, sino en silencio consciente.
Mientras tanto, la misma mesa de siempre seguía puesta: el Avispón, y el Murciélago, seguían con sus fiestas. Los demás animales lo veían.
El bosque estaba cansado… pero acostumbrado. Y eso era lo que más les convenía a aquellos dos.
Por el derecho a la alegría y la autonomía comunitaria
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- En los últimos días, una sombra de incertidumbre intenta opacar las luces que tradicionalmente anuncian la llegada de la Navidad en nuestro distrito. Circulan amenazas y maniobras por parte de ciertas autoridades municipales que pretenden paralizar las actividades más esperadas por nuestras familias: el Desfile de Bandas, la Iluminación del Árbol y, lo más doloroso, la Fiesta de Navidad para niños de escasos recursos.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, comunicador).- En un país donde la naturaleza habla por sí misma, hubo un hombre que decidió escucharla con profundidad, paciencia y un amor casi sagrado. Ese hombre fue José María “Billo” Zeledón, considerado el padre de la ornitología costarricense, y uno de los nombres más influyentes en la historia de la ciencia nacional.
Nacido en 1866, Billo creció rodeado de bosques, aves y montaña. Desde niño destacó por observar detalles que a los demás se les escapaban: el canto preciso de un ave, la forma en que movía sus alas, los colores escondidos bajo el plumaje. Era, desde pequeño, un científico nato.
