LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Tony Araya).-. Hubo un tiempo en que el sindicato era trinchera. Un refugio y una bandera. Un espacio donde la voz del trabajador retumbaba con fuerza, con dignidad y sin miedo. Hoy, en demasiados casos, ese eco se apaga tras un rótulo que dice “cerrado por remodelación”.
Pero en los planos de esa supuesta remodelación, se reconocen formas familiares: nombres que pronto aparecerán en papeletas electorales, puestos asegurados en algún despacho de Cuesta de Moras, o silencios cómodos que se compran con promesas.
Segunda entrega: Del discurso del cambio a la crisis educativa
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- Durante los gobiernos de Solís y Alvarado, la educación fue tema de grandes discursos, promesas modernas y reformas ambiciosas. Pero más allá de los títulos y anuncios, muchas de esas reformas chocaron con la desigualdad estructural, el déficit presupuestario y una falta de continuidad clara.
Luis Guillermo Solís (2014–2018): reformas, esperanza y desencanto lento
Al llegar al poder, Solís prometió una educación integrada al siglo XXI. Se hablaba de infraestructura renovada, computadoras en las aulas, formación docente, y una mirada más cercana al estudiante.
Capítulo 1: ¿Qué es Costa Rica como país? “No es solo territorio, es un acuerdo.” Costa Rica no es únicamente el mapa
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- No es solo el verde de las montañas, el café chorreado, las playas o el gallo pinto.
Costa Rica es algo más invisible, pero más poderoso: un acuerdo entre personas.
Un acuerdo que dice:
“Aquí convivimos bajo unas mismas reglas.”
“Reconocemos un mismo sistema para resolver los conflictos.”
“Aceptamos que nadie está por encima de la ley.”

Comentario:
En medio de un diálogo tenso con Pilato, Jesús deja clara una verdad que sigue interpelándonos hoy: su reino no se construye desde el poder, la imposición ni la violencia. No responde a las lógicas de dominio que tantas veces marcan la historia humana, sino a una autoridad distinta, fundada en la verdad, el servicio y el amor.
Este versículo nos invita a revisar nuestras propias prioridades. En un mundo que valora el éxito rápido, la fuerza y la apariencia, Jesús propone un camino contracorriente: el del compromiso con la justicia, la paz y la dignidad humana, incluso cuando no genera aplausos ni beneficios inmediatos.