LA VOZ DE GOICOECHEA (Por La Dirección).- El 2026 se abre paso en Goicoechea con una mezcla conocida para sus habitantes: esperanza de cambio y cansancio frente a problemas que se arrastran sin solución. El cantón no parte de cero, pero tampoco puede permitirse otro año de promesas sin resultados. Hoy más que nunca, la ciudadanía espera decisiones claras, gestión eficiente y una administración municipal a la altura de los retos.
Desde La Voz de Goicoechea, consideramos que este año marcará un punto de inflexión en temas clave como la gestión de residuos, la infraestructura urbana, la transparencia institucional y el desarrollo económico local.
Comentario
Este versículo nos invita a una coherencia profunda entre lo que creemos y la manera en que vivimos. No basta con decir que hemos recibido una nueva vida por medio del Espíritu Santo; esa vida debe reflejarse en nuestras decisiones diarias, en nuestras palabras y en nuestra forma de tratar a los demás. Vivir por el Espíritu significa depender de la guía de Dios, y andar por el Espíritu implica obedecerla activamente.
Pablo nos recuerda que la fe no es solo una experiencia interior, sino un camino continuo. Cada paso que damos puede ser una oportunidad para manifestar el fruto del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio. Cuando permitimos que el Espíritu dirija nuestro andar, nuestra vida se convierte en un testimonio vivo de la obra de Dios en nosotros.
Una alimentación equilibrada y hábitos saludables son la mejor barrera contra las enfermedades respiratorias de la temporada
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Paulina Elizabeth Ochoa Moreno*).- Con el descenso de las temperaturas, el riesgo de contraer infecciones respiratorias y cuadros gripales aumenta considerablemente. Sin embargo, la ciencia de la nutrición confirma que es posible “preparar” al cuerpo para enfrentar el invierno mediante una estrategia integral que combina lo que comemos con nuestro estilo de vida.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Welmer Ramos González, Economista).- Durante décadas, el mercado de pagos con tarjeta en Costa Rica operó como una caja negra. Los comercios, especialmente las pequeñas y medianas empresas, pagaban comisiones excesivas, sin transparencia ni capacidad real de negociación. El argumento era siempre el mismo: no se debe regular, el mercado se autorregula. Cinco años después de la entrada en vigencia de la Ley 9831, los datos oficiales del Banco Central de Costa Rica (BCCR) demuestran exactamente lo contrario. Regular fue necesario. Y regular dio resultados.
