
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- Hay fracciones que llegan a la Asamblea a legislar, y hay otras que entran pensando que la Asamblea es un escenario. El oficialismo llegó con fuerza, con una narrativa de cambio, con la promesa de poner la mesa patas arriba y volver a servirla para la gente. Pero en la práctica, la mesa sigue igual… solo que ahora se habla más duro alrededor de ella.
Lo primero que salta a la vista es lo evidente: la bancada oficialista tiene muy poca iniciativa legislativa propia. No es que estén quietos —es que no están construyendo. Se siente más la energía de vigilar y denunciar que la de proponer y transformar. Mucho control político en el micrófono, poca propuesta escrita en los expedientes. Mucha indignación televisada, poca ley aterrizada.
Cuando vender más fue el principio del fin
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Welmer Ramos González, columnista).- Esta historia es real. Esperaba en la acera a que vinieran por mí y se me acercó un hombre que se presentó se llama Ramiro, era una tarde fría de diciembre —un día que debía ser alegre, pero que terminó lleno de congoja y rabia. Me contó que le habían ido quitando el negocio de la familia sin que, en el papel, paulatinamente sin que pareciera una quiebra. Con ello se le fue la ilusión de toda una vida. Ramiro es un hombre bueno: trabajador, honrado, inteligente, profesional e ingenioso. Pero aquella temporada lo dejó contra las cuerdas.