Comentario:
Este versículo es un poderoso resumen del evangelio en tres partes: el sacrificio de Cristo, su propósito y el resultado en nuestras vidas.
“Él se entregó por nosotros”: El cristianismo no comienza con lo que nosotros hacemos por Dios, sino con lo que Él ya hizo por nosotros. No fue un sacrificio forzado, sino una entrega voluntaria y amorosa. Jesús no solo murió, sino que se entregó a sí mismo. Este es el acto supremo de amor y la base de nuestra seguridad.
El doble propósito de su entrega:

















