
LA VOZ DE GOICOECHEA ( Por Víctor Corcoba Herrero, columnista).- Necesitamos tomar conciencia de nuestro hábitat común y trabajar intensamente para tal fin. Se requiere, por consiguiente, un cambio de mentalidad en el modo de ver lo vivido y también sobre lo que nos resta por vivir. Ciertamente, nos hemos globalizado, pero nos falta talento y talante para comprender los abecedarios distintos, porque no hemos tenido en cuenta el lenguaje del corazón. La creación no es una realidad de poder, sino una ofrenda a compartir, que produce todo lo necesario para nuestro mantenimiento. En consecuencia, el instinto humano tiene que despojarse de materialidad y reconquistar la perspectiva de un orbe nuevo, sostenido y sustentado en la extática del universo, donde todos somos parte y vínculo de unión y unidad.
Estudió en Westminster School y luego en Christ Church, Oxford. Aunque de formación clásica, se inclinó por la medicina, la filosofía natural, y la política. Vivió durante la Guerra Civil inglesa, la Restauración monárquica, y la Revolución Gloriosa en 1688, eventos que marcaron su visión sobre el poder y la libertad. Se exilió en los Países Bajos por sus ideas liberales y regresó tras el ascenso de Guillermo de Orange, que consolidó la monarquía parlamentaria
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), narrador.- En el pensamiento político de John Locke, la propiedad no es una concesión del Estado, ni un privilegio de clase, es un derecho natural. Surge de la combinación entre el trabajo del individuo y los recursos que la naturaleza ofrece. Para Locke, cada persona tiene dominio sobre su cuerpo y, por extensión, sobre aquello que transforma con su esfuerzo. Así, la tierra cultivada, el fruto recolectado, o el bien producido, se convierten en propiedad legítima.
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