
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- Hay partidos que se construyen desde la fuerza de una convicción y otros que se construyen desde la fuerza de un enojo. Nueva República nació como grito, como reacción, como “no queremos más de lo mismo”. Y ese grito tenía sentido: había gente cansada, con fe rota, buscando un referente. Pero un grito no se sostiene solo. Un grito se convierte en eco si no se transforma en propuesta.
Y eso es lo que se siente hoy en la bancada de Nueva República.