Segunda entrega: Del idealismo al desencanto: la oposición en los gobiernos de Solís y Alvarado (2014–2022)
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- Si los gobiernos de Pacheco, Arias y Chinchilla marcaron la pérdida del control político como principio, los de Luis Guillermo Solís y Carlos Alvarado consolidaron el cambio cultural en la política costarricense: la oposición dejó de ser un actor fiscalizador para convertirse en un reflejo del mismo desgaste que criticaba.
Durante este periodo, el país pasó del idealismo al desencanto, y la Asamblea Legislativa —con todos sus partidos— se volvió más un teatro que un contrapeso.
La marca responde al auge de bebidas frías y la búsqueda de bienestar en las nuevas generaciones, lanzando tres innovaciones para el consumo fuera del hogar
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Neyssa Calvo, periodista).- Nescafé anunció la ampliación de su portafolio de productos en Costa Rica, en un esfuerzo por conectar con los nuevos estilos de vida de los consumidores nacionales. La compañía presentó tres nuevas propuestas diseñadas para el consumo fuera del hogar, respondiendo directamente a la creciente demanda de opciones de café frío, personalización y alternativas sin azúcar añadida, tendencias impulsadas principalmente por los consumidores jóvenes.
Capítulo 3: República, democracia y soberanía, palabras grandes → explicadas fácil
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- A veces usamos estas palabras sin pensarlas. “República.” “Democracia.” “Soberanía.” Pero si las llevamos a tierra, son más simples de lo que parecen. Y más importantes de lo que creemos.
República
Una república es un país donde nadie es dueño del poder por sí mismo.
El poder se comparte, se limita y se controla.
No hay reyes.
No hay jefes eternos.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- ¡Buena nota, papi!. Vieras que yo estaba feliz de la vida porque me llamaron para una entrevista en una paginita de Facebook que, supuestamente, quería que yo escribiera artículos. Yo dije: “¡Pegamos el Gordo Navideño!” Finalmente, alguien vio mi talento desperdiciado, papi. Ya me imaginaba ganando un poquillo extra por mis joyas literarias, porque una plática extra nunca cae mal.
Entonces, fiel al profesionalismo, me puse a investigar quiénes eran estos maes que me querían contratar. Busqué en redes, Google, LinkedIn, hasta me metí en la sección de comentarios de tías —y nada.
