LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- El expresidente de la Asamblea Legislativa, Antonio Álvarez Desanti, reaccionó con firmeza a las declaraciones del candidato presidencial del Partido Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramos, quien recientemente afirmó en el programa Quince UCR que se opuso al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos durante el gobierno de Óscar Arias Sánchez.
Ramos manifestó en la entrevista: “Se lo pongo más fácil, hablemos del TLC. ¿De qué lado cree que estuve yo? Yo estaba en el No al TLC. Don Óscar dijo que Sí. Soy una persona diferente; esta es una Liberación diferente, es así de simple”.
Ante estas declaraciones, Álvarez respondió con dureza:
“Don Álvaro evidencia un desconocimiento muy grande de la realidad nacional e internacional. Aprobar el TLC fue una tarea visionaria y titánica del expresidente Óscar Arias. Los resultados económicos del país lo demuestran: un crecimiento impresionante en inversión extranjera, llegada de capitales sanos, expansión de las zonas francas con empleos de calidad y aumento de nuestras exportaciones”.
El exlegislador sostuvo que, de haber triunfado el No en el referéndum de 2007, “nuestro país estaría más cerca de la situación de Venezuela”.
“Lo que más me sorprende no es que don Álvaro estuviera con el No, sino que siga orgulloso de ello”, lamentó.
Álvarez reiteró su posición como liberacionista y destacó el papel histórico del TLC dentro del partido verdiblanco:
“Más malo que equivocarse es empeñarse en seguir equivocado. Como liberacionista considero que aprobar el TLC fue un gran logro de un gobierno de nuestro partido”.
Las declaraciones del exdiputado profundizan el debate interno en Liberación Nacional sobre la visión económica y el rumbo político que deberá asumir el partido de cara a las elecciones de 2026.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- A dos años de iniciado el Plan de Desarrollo Municipal 2024-2028, Goicoechea no está en el punto de partida, pero tampoco en la meta. El balance a medio camino revela una realidad conocida en la gestión pública local: los avances más visibles suelen concentrarse en el concreto, mientras los desafíos más complejos siguen esperando respuestas más profundas.
No se puede negar que hay logros. La mejora en la red vial, especialmente en distritos como Guadalupe, Ipís y Purral, responde a una demanda histórica de los vecinos. El recarpeteo, el bacheo y la articulación con el MOPT evidencian una gestión que, al menos en este frente, ha sabido ejecutar recursos y generar resultados tangibles. Lo mismo ocurre con la recuperación de espacios públicos: parques renovados, mejor iluminación y zonas recreativas que no solo embellecen el cantón, sino que también contribuyen —aunque parcialmente— a la convivencia comunitaria.
A esto se suma un paso importante hacia la digitalización de trámites. Reducir filas y facilitar gestiones no es un detalle menor; es una señal de modernización institucional que acerca el gobierno local a la ciudadanía y mejora la transparencia.
Sin embargo, sería un error confundir estos avances con un cumplimiento integral del plan. Hay áreas críticas donde el progreso es, en el mejor de los casos, insuficiente.
La seguridad ciudadana continúa siendo la principal preocupación de los habitantes. La percepción de inseguridad no ha cedido al ritmo esperado, y las acciones implementadas —como el fortalecimiento de la Policía Municipal o los proyectos de videovigilancia— aún no logran traducirse en cambios sustanciales en la vida cotidiana. Aquí no basta con promesas ni con avances parciales: la seguridad exige resultados concretos y sostenibles.
En paralelo, la gestión de residuos sigue siendo una asignatura pendiente. La falta de una cultura sólida de separación en origen y la cobertura incompleta de los programas de reciclaje reflejan una deuda tanto institucional como comunitaria. Sin educación ambiental continua y políticas más agresivas, el cantón difícilmente avanzará hacia un modelo sostenible.
El desarrollo económico local, por su parte, parece haberse estancado. La aspiración de convertir a Goicoechea en un “hub” de servicios choca con una realidad marcada por la tramitología y los costos que enfrentan emprendedores y comerciantes. Sin una estrategia clara para dinamizar la economía, el crecimiento seguirá siendo más una intención que una realidad.
El Concejo Municipal probablemente se ha encontrado con limitaciones presupuestarias y trabas burocráticas como obstáculos. Son factores reales, pero no pueden convertirse en excusas permanentes. La ciudadanía no evalúa intenciones, sino resultados. Y a mitad del camino, la exigencia es clara: mejorar la eficiencia en la gestión y priorizar aquello que impacta directamente en la calidad de vida.
Goicoechea está, efectivamente, en un punto de inflexión. Los próximos dos años definirán si este plan fue una hoja de ruta efectiva o un documento bien intencionado que no logró materializar sus promesas.
Desde La Voz de Goicoechea, la tarea es clara: seguir observando, cuestionando y acompañando este proceso con mirada crítica. Porque el desarrollo de un cantón no se mide únicamente en obras visibles, sino en la seguridad, las oportunidades y el bienestar real de su gente.
La pregunta queda abierta: ¿siente usted ese progreso en su distrito?
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), columnista).- El 1 de mayo no es solo una fecha de protocolo y trajes elegantes. Es, ante todo, el día en que la esperanza de un país se deposita, una vez más, en cincuenta y siete conciencias. La nueva Asamblea Legislativa asume funciones en un momento crítico, donde la paciencia ciudadana se ha agotado y el margen de error es inexistente.
Bienvenidos, señoras y señores diputados, a la casa del pueblo; pero sepan que entran a una institución que necesita ser rescatada de la intrascendencia por la ha herencia de los yerros.
Ustedes reciben un Congreso marcado por el “espejismo de las leyes” y la desconexión emocional. La legislatura saliente deja una lección valiosa por lo negativa: la cantidad no sustituye a la calidad. El país no necesita que rompan récords de aprobación de símbolos nacionales o benemeritazgo. Costa Rica necesita que rompan las cadenas de la inseguridad, el desempleo y el costo de la vida.
Repetir errores del pasado sería ignorar el grito de las calles. Las exhibiciones en el plenario, discusiones bizantinas por asuntos de forma e incapacidad de construir puentes con el Poder Ejecutivo son lujos que este país no puede costear. Su primera tarea en vez de legislar, es de recuperar la confianza.
Prioridades sobre el escritorio: instamos a esta nueva bancada a definir una agenda de impacto real desde el primer día. El tiempo de las “curvas de aprendizaje” se terminó. Costa Rica exige valentía en seguridad, no más leyes cosméticas. Se necesitan reformas que realmente golpeen el músculo financiero del crimen organizado y herramientas de peso a nuestras fuerzas policiales. Eficiencia en el gasto: una revisión profunda de cómo se invierte cada colón del erario público, priorizando la inversión social y la salud sin asfixiar al sector productivo. Diálogo como herramienta y no como obstáculo: la oposición responsable no es la que bloquea todo, sino la que mejora las propuestas con argumentos técnicos y visión de Estado.
El honor de la silla: recordamos a cada uno de los cincuenta y siete nuevos legisladores que esa curul que hoy ocupan no les pertenece; es un préstamo temporal del pueblo costarricense. La investidura de “Padres de la Patria” debe honrarse con estudio, con asistencia, con respeto al adversario y, sobre todo, con una ética inquebrantable. El país estará vigilante. No permitiremos que la mediocridad sea nuevamente la norma, ni que el desinterés por lo sustantivo opaque la urgencia de nuestras necesidades.
Una nueva oportunidad para nuestra democracia: inician su cuatrienio con la pizarra limpia, pero con la sombra de una gestión anterior que dejó mucho que desear. Tienen en sus manos la oportunidad histórica de reconciliar a la ciudadanía con su clase política. Sean la Asamblea de las soluciones, no la de las estadísticas vacías. Sean la generación que entendió que Costa Rica es mucho más que un diario oficial lleno de decretos simbólicos; es una nación que anhela volver a caminar segura y con prosperidad.
Diputadas, diputados: el país les desea éxito porque su éxito será del País, pero no olviden que la historia y el pueblo serán jueces implacables si deciden caminar por la misma senda de la irrelevancia que hoy dejamos atrás.
Con esta entrega se concluye esta serie de reflexiones dedicadas al corazón de nuestra democracia. A usted, vecino y lector, se le agradece habernos acompañado en este recorrido que inició con la frialdad de las estadísticas hasta el sentimiento más profundo de nuestra identidad nacional.
Nuestra intención no ha sido otra que poner en palabras el sentir de quienes, desde la calle, esperamos excelencia de quienes nos representan. Sigamos vigilantes, sigamos cuestionando y, sobre todo, sigamos amando a esta patria que merece mucho más de lo que hasta hoy ha recibido. https://www.youtube.com/watch?v=2Igx3hbKfr0
LA VOZ DE GOICOECHEA POR Isaí Jara, periodista).- Vecinos de distintas comunidades del cantón de Goicoechea enfrentan en las últimas semanas una creciente ola de robos y manipulaciones de medidores de agua potable, situación que mantiene en alerta tanto a la ciudadanía como al Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA).
La institución emitió este sábado un llamado urgente a la población para reforzar la vigilancia y denunciar cualquier actividad sospechosa, ante el aumento de casos relacionados con la sustracción de hidrómetros, dispositivos esenciales para el control del consumo de agua.
Según advirtió el AyA mediante un comunicado oficial, estos equipos son propiedad de la institución, por lo que su robo o alteración constituye un delito penado por el Código Penal. Además del perjuicio legal, estas acciones generan interrupciones en el suministro del servicio y provocan desperdicio del recurso hídrico.
“Los hidrómetros son propiedad del AyA, por lo que su robo o manipulación representan un daño al bien público”, indicó la entidad.
El llamado de las autoridades es claro: cualquier situación sospechosa debe ser reportada de inmediato al sistema de emergencias 911, única vía habilitada para canalizar este tipo de denuncias.
En paralelo, organizaciones comunales han solicitado un incremento en los patrullajes nocturnos, especialmente en zonas donde se ha detectado mayor incidencia de estos delitos.
Los vecinos afectados no solo enfrentan la reposición del equipo robado —lo que implica un costo económico adicional—, sino también cortes prolongados en el servicio de agua potable, afectando a decenas de familias.
El AyA reiteró la importancia de la colaboración ciudadana para frenar esta problemática. “Cuidar el agua es tarea de todos”, concluye el pronunciamiento.
La situación pone en evidencia la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad comunitaria y la respuesta institucional, en un contexto donde el acceso al agua potable resulta vital para la calidad de vida de la población.