LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Luis Carlos Araya Monge, columnista).- Ayer, el presidente Chaves nos sorprendió en positivo con sus declaraciones ante las cámaras, llenas de esperanza y apertura al diálogo para abordar los temas urgentes de seguridad. Interpretando con mucha inteligencia, lo que le dicta su conciencia y el sentir de preocupación de todos nosotros, los ciudadanos.
Es claro que el presidente ha entendido que la seguridad es un tema prioritario para el país y que es necesario trabajar en conjunto con todos los sectores para encontrar soluciones efectivas. Su llamado al diálogo y a la colaboración es un paso importante hacia la construcción de un país más seguro y en paz.
Ahora sí, es momento de trabajar para aprobar la legislación necesaria en la Asamblea Legislativa, sin interferencias y con la colaboración de todos los partidos políticos. Ya la presidente electa, doña Laura Fernández, ha reiterado su compromiso con la recomposición institucional, lo que refleja el mandato claro de los ciudadanos en las urnas electorales.
El presidente Chaves se ha echado encima a una serie de desafíos y resistencias, pero es importante reconocer su esfuerzo por modernizar las instituciones públicas, eliminar la corrupción y mejorar la seguridad. La realidad es que el sistema de justicia en Costa Rica necesita una reforma profunda, y es hora de que todos los involucrados trabajen por el bien del país. De lo contrario seguiremos en un estado fallido, para enfrentar el crimen, el narco tráfico y la inseguridad que nos acosa.
Es importante recordar que el mandato del pueblo es claro con la propuesta del presidente Chaves: cambio en las instituciones públicas y mejora de la seguridad. Es hora de que los costarricenses exijamos a nuestros líderes que trabajen por el bien del país, que dejen de lado sus intereses personales y que se comprometan con la transparencia y la rendición de cuentas.
¿Será solo un sueño trabajar juntos para hacer de Costa Rica un país mejor para todos?
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo R. Del Valle Garbanzo, columnista).- El Concejo Municipal inicia una nueva administración, los temas parecen ser los mismos, a pesar de esto, las comunidades no pierden la fe en que algún día se concreten las obras y las promesas; mientras tanto, los proyectos completados pasan a ser simplemente un “check” más en la lista de tareas.
Desde mi perspectiva, la planificación y la priorización van de la mano. Sin embargo, para obtener resultados, los engranajes de la maquinaria interna municipal deben estar perfectamente alineados.
Parque Santiago Jara
La remodelación del Parque Santiago Jara en Guadalupe es la carta de presentación para evaluar el trabajo del Concejo Municipal de muchas obras igual de importantes. Su costo, de aproximadamente $2.000.000, lo supone como un ícono de la planificación. Esperamos con ansias su culminación para dejar atrás la sensación de que el Parque de Guadalupe era solo un “hotel de palomas” y una ruta de paso.
En Calle Blancos, la mejora en asfalto de calles la construcción de aceras son obras visibles, con el paso de los días la mente las asimila como parte de la normalidad. Por ello, es vital darles mantenimiento, pero no solo estructural. Debe existir un mantenimiento de conciencia en la comunidad: recordar que cada obra tuvo un costo en estrategia, recursos y voluntad. Aquí es donde las organizaciones comunales son relevantes no solo en este Distrito en todos en general pues deben fiscalizar y cuidar obras que han sido costeadas con los tributos municipales y el presupuesto nacional; lo que conocemos como el “círculo de los impuestos”.
Rellenos sanitarios
La situación de los rellenos sanitarios es crítica; los actuales están a punto del cierre técnico. Tarde o temprano habrá que buscar alternativas. Ningún ciudadano permitirá la creación de un nuevo relleno en el cantón, pero debemos ser realistas: un cierre implica trasladar desechos sólidos a mayores distancias, lo que impactaría significativamente el presupuesto municipal.
Sistema pluvial
En cuanto al sistema pluvial, se acerca un nuevo invierno y persiste la problemática de alcantarillas sin seguridad y sumideros deficientes. A esto se suman las “famosas” obras de AyA. Cabe preguntar: ¿Qué nivel de avance tiene realmente el sistema de interconexión de alcantarillado sanitario y pluvial? Sería interesante solicitar una rendición de cuentas para que la comunidad sepa si los avances del AyA coinciden con la planificación municipal.
Iniciativas ciudadanas
Hace un año, la Asociación Cívica y Cultural de Ipís elaboró un proyecto para censar el estado de cordones, caños y desfogues para ubicar puntos peligrosos de escorrentía. Aunque se solicitó el apoyo de universidades para realizar el TCU, parece que el tema no les resultó de su interés. Ante esto, la solución planteada es recurrir a centros educativos para que los propios alumnos recolecten información de sus barrios y así iniciar esta primera etapa.
Plan Regulador de Goicoechea, llevamos casi 26 años con el mismo instrumento, se inició un convenio con UCR-ProDUS para actualizarlo, tras seis años de informes y comisiones, los beneficios sustanciales no llegan. Actualmente, el proceso está marcado por la suspensión de la audiencia pública y dudas sobre el listado de usos de suelo. Para que la actualización sea expedita, es imperativo que exista una participación ciudadana previa por distritos, la actual Comisión a cargo por lo menos logró que la comunidad opinara, algo que era necesario y urgente y que llevo a reprogramar la Audiencia Pública por la serie de consultas planteadas, veremos que nuevas nos traen y en especial el famoso Listado de Uso de Suelos.
Seguridad Ciudadana: Urgencias del cantón
El nuevo Directorio del Concejo debe abordar la seguridad de inmediato. Una Policía Municipal concentrada solo en el distrito primero, con recorridos intermitentes, no es lo ideal. Entendemos las limitaciones de recursos, pero una evaluación de incidencias permitiría programar la presencia policial de forma estratégica. Es urgente analizar la creación de Delegaciones Distritales; concentrar el recurso en un solo lugar dificulta atender eventos lejanos (como el arrojo de basura) de forma oportuna.
Asimismo, es imprescindible la adquisición de cámaras de vigilancia y la actualización de los protocolos de sanción para los “malos vecinos”. Si se le brindan herramientas tecnológicas a los barrios conflictivos para que sean operadas por los mismos vecinos, el ciudadano aportará su parte.
Salud, la inactividad del Comité Auxiliar de la Cruz Roja en Ipís es lamentable. Al trasladarse el personal a Guadalupe, la atención en Ipís depende de la disponibilidad del momento. La reapertura es vital. De no ser por el apoyo de una empresa privada a través de la Asociación Cívica de Ipís, sectores como la Ciudadela Rodrigo Facio estarían a merced de la suerte. La Cruz Roja Costarricense debe dar una explicación oficial y el municipio debe incluir esto en su agenda inmediata, recordemos que ahora un solo comité ubicado en Guadalupe debe de atende incidentes hasta el límite con Cartago.
Me he permitido mencionarles solo estos puntos como relevantes si el nuevo Directorio Municipal desea considerar, a menos que ya tengan planificada una solución efectiva para ellos.
La alianza del PLN con el Frente Amplio y el PAC les va a costar caro. Carísimo
No es ideología, porque ya eso pesa menos. Es matemática electoral. Es historia. Están traicionando su ADN
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Luis Carlos Araya Monge, columnista).- El PLN no nació en la izquierda. Nació en el centro. Nació con Figueres Ferrer, pero también con Orlich, con Oduber, con Monge. Nació de la Social Democracia, no del socialismo. De la empresa privada con responsabilidad social. De la defensa del productor, no de la lucha de clases.
Se juntan con los que ayer decían que el Estado era para los pobres. Hoy el Estado es para los amigos encaramados en ONG y en universidades del Estado. Ayer defendían el oro tico. Hoy no les importa que destruyan Crucitas y se permita el saqueo, mientras el discurso es “medio ambiente”.
Cuando usted junta al PLN con el Frente Amplio y el PAC, lo saca de su casa y lo mete a la casa del vecino. Con otros muebles, otra comida, otra música.
Están corriendo a su propia gente. Es inconcebible
Hay un sector enorme del PLN que es de centro-derecha. Es el finquero de San Carlos, el comerciante de Cartago, el profesional de Escazú y la Meseta Central. Es el que vota por el PLN y jamás desprecia la empresa privada. Todo lo contrario.
Es el que respeta al padre Sergio y sus luchas por los que tienen menos. El que entiende que el oro, los minerales y el gas natural debemos explotarlos con responsabilidad, para beneficio del país, no en pro del discurso de pacotilla.
Ese sector ya está incómodo desde hace cuatro años. Incómodo con el discurso, con las alianzas, con el “anti-Chaves” automático. Imagínense ahora le ponen al Frente Amplio a la par. Para muchos, esa será la gota que derrame el vaso.
¿A dónde se va ese voto? Se va. Se va para otro partido. O se queda en la casa. Pero no vuelve a tomar el crayón para marcar verdiblanco si siente que está votando por la izquierda.
Están comprando todo lo negativo del PAC. El que gobernó ocho años sin pena ni gloria. Y el país lo castigó en 2022 hasta casi borrarlo del mapa. ¿Por qué? Fueron una mueca de lo que les dio origen, empezando por el propio Ottón Solís.
Cuando el PLN se abraza con el PAC, se abraza también con ese muerto. El pueblo no olvida. Le cobrará al PLN la factura que no pudo pasarle al PAC porque ya no existe.
Le están regalando el cent#PACro a Rodrigo Chaves
Recordemos que la política es como el fútbol: el que deja el centro de la cancha vacío, pierde el partido.
Si el PLN se corre a la izquierda y se toma de la mano con el Frente Amplio, ¿quién ocupa el centro? Lo ocupa Rodrigo Chaves y los miles que nos hemos aliado con él en este esfuerzo de ordenar el país. Lo ocupará doña Laura Fernández. Lo ocupa el que hable de seguridad sin ideología, de empleo sin pleito, de obra pública sin politiquería.
En Costa Rica las elecciones se ganan en el centro. Siempre ha sido así. El que se corre a los extremos, pierde.
Es una estrategia que ya fracasó
No es la primera vez que lo hemos visto. Es la línea que viene sugiriendo Figueres desde hace cuatro años. Bloquear por bloquear. Oponerse por oponerse. Juntarse con cualquiera que sea anti-Chaves. Lo vimos muy claro al final de la pasada campaña electoral.
Insistir en esa receta es de necios. Es pegarse dos veces con la misma piedra. Cuando el país lo que más necesita es una oposición que fiscalice responsablemente. No que siga parándose en la manguera.
¿Quién, sin ser resentido ni progre, va a querer un partido de izquierda, cuando valora la CCSS, las zonas francas que dan miles de empleos, la ayuda social y también el Tratado de Libre Comercio?
Ojalá no se repita la historia de estos últimos cuatro años. Porque terminaremos quedándonos sin el compensador de la democracia: la oposición responsable. Y entonces sí, la oposición quedará en manos de la izquierda que ha hecho pedazos naciones enteras. Esa que, peleando dizque no “anti-Chaves” automático. Imagínense ahora le ponen al Frente Amplio a la par. Para muchos, esa será la gota que derrame el vaso.
¿A dónde se va ese voto? Se va. Se va para otro partido. O se queda en la casa. Pero no vuelve a tomar el crayón para marcar verdiblanco si siente que está votando por la izquierda.
Están comprando todo lo negativo del PAC
El PAC gobernó ocho años sin pena ni gloria. Y el país lo castigó en 2022 hasta casi borrarlo del mapa. ¿Por qué? Fueron una mueca de lo que les dio origen, empezando por el propio Ottón Solís.
Cuando el PLN se abraza con el PAC, se abraza también con ese muerto. El pueblo no olvida. Le cobrará al PLN la factura que no pudo pasarle al PAC porque ya no existe.
La Alianza puede consolidarse. Pero solo si comprende sus propios límites y actúa con inteligencia
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Welmer Ramos González, economista).- Una alianza no se mide por su anuncio. Se mide por su impacto. Y el impacto solo se da cuando hay claridad de rumbo. El interés supremo debe ser uno solo: una Costa Rica de oportunidades reales para todos y todas. Sin exclusiones. Sin privilegios. Sin excusas.
Ser costarricense debe volver a ser sinónimo de orgullo. El orgullo de pertenecer a una sociedad que se cuida mutuamente, que entiende la interdependencia, que sabe que el bienestar colectivo es la única garantía de estabilidad duradera. No hay desarrollo posible en medio de la exclusión.
Una economía que crece sin distribuir, fractura la sociedad. Una política que promete sin cumplir, decepciona. Una alianza que duda en su propósito, fracasa. Ha de tener claro que el desarrollo no se sostiene sobre desigualdades extremas. Sin excepciones. Sin portillos. Sin privilegios ocultos.
“La política no puede seguir girando alrededor de la codicia. La solidaridad no es una debilidad. Es una fortaleza social.”
Lo que la alianza debe entender
La Alianza puede consolidarse. Pero solo si comprende sus propios límites y actúa con inteligencia. Hay áreas de acuerdo: ese es su punto de partida. Pero existen también zonas grises, espacios delicados donde no se improvisa. Ahí se prioriza. El interés superior debe ser la brújula. Sin eso, las heridas internas serán inevitables.
Debe también redefinir al adversario. Los enemigos no son los partidos. Los enemigos a vencer son problemas nacionales: la pobreza, la desigualdad, el desempleo, la crisis fiscal. Cuando la política se vuelve personalista, pierde sentido. Cuando se vuelve partidaria, pierde eficacia. La ciudadanía no quiere espectáculos. Quiere soluciones.
“No todo argumento técnico es neutral. No toda propuesta es inocente. Detrás de muchas agendas hay intereses económicos que no siempre coinciden con el bienestar del pueblo.”
Los diputados y diputadas deben comprender el problema fiscal en su raíz. No basta repetir consignas. Hay que entender causas. La evasión y la elusión tributaria no son fenómenos marginales: son estructurales, y tienen rostro. Comparar con los estándares de la OCDE y Europa no es opcional. Es obligatorio.
Deben valorar el mercado interno: el 70% de la producción se dirige a él. Es el corazón de la economía. Genera el 80% del empleo. Ignorarlo es un error estratégico. Debilitarlo, un suicidio económico.
Deben salir de los despachos. La política de escritorio desconecta. Escuchar no es un gesto simbólico: es una herramienta de diagnóstico. Nadie legisla bien desde el aislamiento. Nadie comprende la realidad sin pisarla.
Y deben rodearse bien. No bastan asesores formales. Se necesitan redes de conocimiento diversas, representativas, con voces que estudien, sinteticen y cuestionen. Sin pensamiento crítico, no hay política de calidad.
Quien más insulta no es el que tiene mayor razón, es quien cierra más puertas para llegar a acuerdos meritorios.
El cargo legislativo no otorga sabiduría. Otorga responsabilidad. Nadie lo sabe todo. Reconocer los propios límites es una virtud política. Ignorarlos es un riesgo.
Redefinir el éxito social
El crecimiento del PIB no basta. Las exportaciones no bastan. La inversión extranjera no basta. Los indicadores que importan son otros: mejores salarios, menor desigualdad, mayor escolaridad, empleo formal, dignidad para las personas adultas mayores, reducción real de la pobreza. El desarrollo se mide en vidas y bienestar de las personas, no en cifras macroeconómicas.
Las crisis crónicas que no pueden ignorarse
La Alianza debe mirar de frente las pandemias sociales crónicas de Costa Rica. Sin maquillajes. Sin evasivas.
200.000+
personas en viviendas precarias, expuestas al frío y la lluvia
240.000+
personas enfrentan hambre a diario
1.000.000
costarricenses bajo sobreendeudamiento con tasas de hasta 51% anual
215.000+
personas adultas mayores sin ningún tipo de pensión
343.000+
personas esperan cirugía o cita con un especialista
567 días
espera promedio para atención médica especializada: más de año y medio
La progresividad tributaria no es ideología, es justicia. Los privilegios tributarios no pueden ser eternos, quienes los disfrutan así son parásitos de la sociedad, tienen solo derechos sin deberes.
Esto no es coyuntural. Es estructural. Y nada de esto lo resuelve el mercado por sí solo. Se requiere política pública deliberada, inteligente, sostenida y valiente.
La Alianza tiene una oportunidad. Puede ser un punto de quiebre o una anécdota más. Puede elevar la política o reproducir sus vicios. Puede devolver esperanza o profundizar el desencanto. El país observa. Y espera.
Porque al final, la política no se juzga por sus discursos. Se juzga por sus resultados. Y Costa Rica ya no tiene tiempo para intentos fallidos.
Que la Alianza Opositora encuentre la claridad, la valentía y el carácter para anteponer el bien común. Costa Rica espera de ella no promesas, sino actos. No gestos, sino transformación. La hora de la decencia y las oportunidades reales es ahora, o no será.