Teletón 2025: Una meta que no se alcanzó y una verdad que el país no puede seguir ignorando

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LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, Comunicador).- La madrugada de este domingo la Teletón 2025 cerró entre aplausos, abrazos y luces… pero sin la cifra esperada. El conteo final registró alrededor de ₡505 millones, quedándose corto frente a la meta de ₡600 millones que buscaba impulsar la atención de personas adultas mayores en el Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Dr. Raúl Blanco Cervantes.

La cifra, por sí sola, ya contaba una historia. Pero la causa detrás de ella reveló otra más profunda.

Un país solidario… pero no para todos

Costa Rica ha demostrado históricamente un enorme músculo solidario cuando se trata de niñez: incubadoras, equipos de cuidados intensivos, unidades pediátricas. Las imágenes de niños luchando por su vida han movido montañas y billeteras.

Pero este año, la Teletón apostó por una población distinta: los adultos mayores en condición de vulnerabilidad. Personas con dependencia funcional, deterioro cognitivo, soledad o pobreza. Y la respuesta —aunque generosa— no tuvo la misma fuerza.

La vejez, ese destino común que nadie puede esquivar, todavía no toca la fibra emocional del país con la misma intensidad que la infancia. Esa realidad se reflejó con contundencia en el marcador final.

Factores que pesaron más que el entusiasmo

A la naturaleza de la causa se sumaron otros elementos que jugaron en contra:

Fecha adelantada: La actividad se realizó a finales de noviembre, sin el impulso del aguinaldo ni del ambiente navideño que suele abrir la cartera.

Economía apretada: Las familias enfrentan deudas, alzas en el costo de vida y decisiones difíciles entre comprar comida, pagar servicios… o donar.

Un contexto emocional complejo: Hablar de vejez aún provoca incomodidad. No genera la misma urgencia visual ni narrativa que la niñez.

Aun así, miles de costarricenses aportaron lo que pudieron. La falta de meta no es un fracaso del público; es un síntoma.

Lo que la cifra revela

La recaudación insuficiente deja ver varias grietas que Costa Rica no puede seguir ignorando:

La atención geriátrica sigue siendo secundaria en la cultura solidaria del país.

El sistema de salud continúa dependiendo de campañas caritativas para suplir necesidades esenciales.

La sociedad parece moverse más por la esperanza del futuro que por la gratitud del pasado.

Y, sobre todo, expone una pregunta incómoda:

¿Somos capaces de sentir la misma compasión por quienes ya vivieron su vida como por quienes apenas empiezan la suya?

Lo que sí se podrá hacer

El monto recaudado permitirá fortalecer áreas esenciales como rehabilitación funcional y hospital de día, servicios vitales para mantener autonomía y dignidad en personas mayores que luchan por caminar, alimentarse solas o preservar su memoria.

Sin embargo, está claro que no alcanzará para todas las necesidades planteadas. Habrá que priorizar, ajustar y postergar parte de lo proyectado.

La causa continúa

Aunque la transmisión terminó, la campaña de recaudación sigue abierta. El Blanco Cervantes continúa necesitando equipos, mejoras y recursos para miles de personas mayores que dependen de sus servicios.

La Teletón 2025 deja un mensaje firme: si la geriatría en Costa Rica depende de la caridad, entonces el país necesita políticas públicas más sólidas, estables y blindadas del voluntarismo.

Pero también deja una oportunidad: demostrar que la empatía no tiene fecha de vencimiento.

Hoy, la meta está cerca. Y un pequeño empujón podría marcar la diferencia para quienes construyeron el país que hoy disfrutamos.

Porque cuando Costa Rica se une —aunque a veces llegue un poquito tarde—, Costa Rica se levanta.

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