LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isaí Jara).- Las autoridades costarricenses han encendido nuevamente las alertas ante el resurgimiento de estafas telefónicas tipo “call center”, que presuntamente se estarían coordinando desde centros penitenciarios del país.
El aviso se refuerza tras un caso reciente en el que un sujeto intentó engañar a un ciudadano mediante una llamada con aparentes fines fraudulentos. Según se reportó, el individuo interrumpió la comunicación de forma inmediata al notar que la víctima comenzaba a sospechar del engaño.
Este tipo de modalidad delictiva consiste en llamadas masivas realizadas por privados de libertad —o personas vinculadas a ellos— que se hacen pasar por funcionarios de instituciones públicas, entidades bancarias o empresas privadas, con el objetivo de obtener dinero o información confidencial.
Ante este escenario, las autoridades hacen un fuerte llamado a la población a cuidarse de llamadas telefónicas de desconocidos, recordando que ninguna institución oficial solicita datos personales, bancarios o códigos de verificación por esta vía.
“Es fundamental no brindar información sensible a través de llamadas inesperadas”, reiteraron voceros, quienes insisten en que la prevención ciudadana es clave para frenar este tipo de delitos.
Entre las principales recomendaciones destacan:
Desconfiar de llamadas inesperadas que soliciten dinero o datos confidenciales.
Verificar directamente con la institución antes de realizar cualquier trámite.
Colgar de inmediato si detecta inconsistencias o presión en la llamada.
Denunciar cualquier intento de estafa ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Este nuevo incidente pone en evidencia que las estafas telefónicas continúan evolucionando y afectando a ciudadanos en todo el país, por lo que mantenerse informado y actuar con cautela resulta esencial para evitar ser víctima.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isaí Jara).- La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, iniciará oficialmente las actividades de su mandato constitucional 2026-2030 con una Santa Eucaristía en la Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago.
La ceremonia religiosa se realizará este sábado 9 de mayo a las 3:45 p.m. y forma parte de los actos oficiales programados dentro del proceso de Traspaso de Poderes de la República.
Según informó el comité organizador, el acto busca encomendar el inicio de la nueva administración y representar un espacio de reflexión y recogimiento previo a la toma de posesión formal de la nueva mandataria.
Fernández Delgado destacó el significado espiritual de esta actividad y señaló que será un momento para pedir guía y unidad para el país durante los próximos cuatro años.
“Esta celebración es un momento de fe y reflexión en el que encomiendo a Dios y a la Virgen de los Ángeles, Patrona de Costa Rica, su intercesión por el pueblo costarricense y por mi gestión presidencial en este nuevo gobierno”, expresó la presidenta electa.
La actividad contará con la participación de miembros del futuro gabinete, representantes de los Supremos Poderes, integrantes del cuerpo diplomático acreditado en el país y ciudadanos que deseen acompañar a la nueva gobernante en esta tradición previa al inicio de un nuevo periodo democrático.
La Basílica de los Ángeles, considerada uno de los principales símbolos religiosos del país, ha sido escenario de múltiples ceremonias nacionales y encuentros de relevancia histórica para Costa Rica.
Detalles de la actividad
Evento: Santa Eucaristía oficial por el inicio del Mandato Constitucional 2026-2030
Fecha: sábado 9 de mayo de 2026
Hora: 3:45 p.m.
Lugar: Basílica Nuestra Señora de los Ángeles, Cartago.
Gerardo Castaing asumirá la supervisión de las principales unidades especiales del país
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isaí Jara, periodista).- El nuevo viceministro de Seguridad Pública encargado de las Unidades Especiales, Gerardo Castaing, tiene un vínculo cercano con el cantón de Goicoechea. Aunque nació en Puntarenas, gran parte de su crianza transcurrió en La Facio de Ipís, donde vivió durante su infancia y juventud.
Su nombramiento fue anunciado este sábado 8 de mayo por la presidenta de la República, Laura Fernández, en sustitución de Manuel Jiménez Steller.
Este medio fue el primero en informar sobre su designación; sin embargo, por un error involuntario se indicó inicialmente que Castaing había nacido en San José. Posteriormente se confirmó que su lugar de nacimiento es Puntarenas. Ofrecemos disculpas a nuestros lectores por la imprecisión.
Castaing posee una amplia trayectoria en materia de seguridad pública y combate al crimen organizado. Se desempeñó como investigador del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y fue el creador de la primera Unidad Táctica de esa institución, consolidando una carrera enfocada en operaciones estratégicas y de alto impacto.
Además, ejerció labores de liderazgo en la lucha contra estructuras criminales organizadas, acumulando experiencia en inteligencia, investigación y coordinación operativa.
El nuevo viceministro es licenciado en criminología y criminalística, además de profesor universitario y catedrático. Su formación profesional incluye capacitación internacional con el Federal Bureau of Investigation (FBI) de Estados Unidos, fortaleciendo así su perfil técnico en investigación y seguridad.
Desde su nuevo cargo tendrá bajo su responsabilidad la supervisión y coordinación de cuerpos estratégicos para la seguridad nacional, entre ellos el Servicio Nacional de Guardacostas, el Servicio de Vigilancia Aérea, la Policía de Fronteras y la Policía de Control de Drogas.
El nombramiento se produce en un contexto en el que las autoridades buscan reforzar las capacidades operativas del país frente al avance del crimen organizado y el narcotráfico, apostando por perfiles con experiencia táctica y conocimientos en inteligencia policial.
La llegada de Castaing al Viceministerio marca una nueva etapa en la estructura de seguridad pública, con el objetivo de fortalecer la articulación entre las distintas unidades especiales y mejorar la respuesta del Estado ante amenazas a nivel nacional.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isaí Jara, periodista).- En un emotivo e intenso discurso de traspaso de poderes, Laura Fernández asumió oficialmente este 8 de mayo de 2026 como la presidenta número 50 de la República de Costa Rica. Con un mensaje enérgico y de ruptura con la política tradicional, la mandataria aseguró que su gobierno será de continuidad, pero con una firmeza redoblada para consolidar lo que llamó el camino hacia una “Tercera República”.
“Hoy no asumo un cargo: asumo un deber. Un pacto conmigo misma, pero, sobre todo, un compromiso claro e inclaudicable con Dios y con Costa Rica”, manifestó Fernández al inicio de su alocución, encomendando su gestión a la guía divina.
Un mandato de cambio y confrontación con el pasado
La gobernante enfatizó que el electorado costarricense envió un mensaje contundente en las urnas al apostar por mantener la ruta de transformación iniciada hace cuatro años. Se definió a sí misma como la “heredera” de una forma distinta de hacer política, basada en fijar metas, medir resultados y erradicar flagelos como la corrupción, el amiguismo y el clientelismo.
“Este pueblo cambió. Costa Rica abrió los ojos… Hoy somos un pueblo espabilado, informado, exigente. Un pueblo que no come cuento, que pide resultados, que llama a cuentas y que no quiere volver atrás”.
Fernández advirtió con vehemencia a los sectores tradicionales que “a quienes pensaron que podían recuperar privilegios o reinstalar viejas prácticas… se equivocan”, garantizando que no dejará espacio para retrocesos en las batallas clave del país.
Mano dura contra el crimen y reforma institucional
Uno de los ejes más rústicos de su discurso fue el abordaje de la seguridad ciudadana y la penetración del narcotráfico en las estructuras públicas. En este ámbito, la presidenta anunció mano dura y lanzó un fuerte llamado de atención al Poder Judicial.
Infraestructura policial: Anunció que muy pronto inaugurará una mega cárcel y un moderno centro de vigilancia policial.
Crítica a la judicatura: Advirtió que estos esfuerzos no servirán “si los jueces siguen soltando a delincuentes peligrosos y si las leyes también los protegen con la cultura del pobrecito”.
Liderazgo en seguridad: Aseguró que no le temblará el pulso ante el crimen organizado y convocó a diputados y jueces honestos a trabajar unidos por la paz.
Asimismo, ratificó su intención de modernizar el aparato estatal, cuestionando la existencia de 335 instituciones públicas que, a su criterio, “perdieron el norte”.
Infraestructura y proyectos clave en la mira
Fernández prometió que su administración será un “gobierno en la calle” y no de oficina. Entre sus prioridades de infraestructura nacional, destacó la urgencia de acortar el rezago de tres décadas mediante el impulso de obras clave:
El tren rápido de pasajeros (el cual señaló como “injustamente frenado por la mezquindad de unos pocos”).
La Ruta 1, la carretera a San Carlos, la finalización de la Ruta 32 y el tramo Barranca Limonal.
Proyectos de gran envergadura como la edificación de Ciudad Gobierno, el desarrollo de la Marina de Limón y la resolución de la problemática ambiental y de saqueo en Crucitas.
De la clase media a la silla presidencial
Con un tono marcadamente personal, la nueva mandataria reivindicó sus orígenes, presentándose como una digna representante de la clase media costarricense, oriunda de Puntarenas y ajena a las dinastías políticas tradicionales.
“No vengo de los apellidos esculpidos en las vitrinas del poder. Vengo de un país que da oportunidades, y soy prueba fiel de que esas oportunidades se conquistan trabajando”, puntualizó Fernández, prometiendo gobernar con especial sensibilidad para las costas, las mujeres, la niñez y las comunidades indígenas y afrodescendientes.
La presidenta cerró su comparecencia invitando a toda la ciudadanía a unirse a su gestión bajo una consigna clara: “En mí tendrán a una presidente que no aflojará… Y que nunca volvamos a cerrar los ojos”.