Por qué el tico es pura vida?

Published by Redacción on

Capitulo: 2 La mano prestada

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- En Costa Rica existe un gesto cotidiano que pasa desapercibido para quien lo vive, pero que es extraordinario para quien lo observa desde afuera: la mano prestada. No se aprende en las aulas ni se explica con discursos. Es una costumbre transmitida entre generaciones, casi en silencio, a partir del ejemplo.

La mano prestada es esa ayuda que llega sin pedirla. No se anuncia. No se calcula. No necesita excusas, permisos ni agradecimientos formales. Sucede porque sí, porque “así es”. Forma parte de una cultura que entiende que la solidaridad no es un evento, sino una forma de vivir.

Cuando a alguien se le inunda la casa, aparece el vecino con baldes.

Cuando se pierde un perro, el barrio entero se moviliza.

Cuando alguien cae enfermo, siempre hay una mano que cocina, que cuida, que acompaña.

Hay quien presta una herramienta, quien guarda los chiquitos un rato, quien ofrece un aventón sin preguntar a dónde ni por qué.

No se trata de caridad ni lástima. Es algo más profundo: una sensación de familia ampliada. La comprensión de que quienes habitan el mismo pueblo, el mismo pasillo de apartamentos o la misma calle, no son extraños, sino parte de una misma historia compartida.

Este gesto revela una verdad que el tico conoce muy bien: nadie vive solo. La vida se sostiene entre todos, con acciones pequeñas que construyen bienestar comunitario. Un “yo le ayudo”, un “venga, véngase pa’ mi casa mientras”, un “tranqui, aquí estamos”.

La mano prestada no solo sostiene al otro; también sostiene a quien ayuda.

Nos recuerda que en el apoyo mutuo se fortalece la dignidad propia y colectiva.

Por eso, el tico es pura vida.

Porque entiende que la humanidad no está en los grandes actos heroicos, sino en los gestos simples que se repiten todos los días —y que, sin hacer ruido, mantienen unido a un país entero.

Política de privacidad - - Diseñado por PARWEBCR