Está en nuestras manos sacar adelante este país…


LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Luis Carlos Araya Monge, Columnista).- El pasado sábado tuve la oportunidad de presenciar lo que he venido sosteniendo desde hace tiempo: no se trata solo de interpretar encuestas de opinión, sino de observar la realidad. La cantidad de personas que asistieron al encuentro ciudadano con doña Laura Fernández en San Ramón, y el entusiasmo que se vivió, reflejan algo mucho más profundo que lo que indican las encuestas. A pesar de la distancia y lo complicado del sitio escogido, los ramonenses llegaron en multitud, llenando aquel inmenso lugar.
Mientras tanto, en la acera del frente, se persigue a asambleístas para notificarles, casi a la fuerza, su expulsión del partido que tuvo su origen, su fe de bautismo, en ese histórico cantón. La tierra de don Chico y de don Pepe, nada menos. El segundo cuartel más importante del ejército de Liberación Nacional, bajo el mando de don Francisco Orlich, donde la gente llegaba por voluntad propia a que le entregaran el rifle. Hoy, en cambio, se persigue a sus descendientes para comunicarles su expulsión. Todo porque nunca aceptaron las imposiciones de un candidato que, hasta hace apenas unos meses, jamás se había imaginado empuñar la bandera verde.
El sábado escribía sobre los errores de la oposición. Hoy prefiero hablarles de los aciertos del rodriguismo, de Laura Fernández, quien ha convocado a la ciudadanía a unirse por una causa que busca transformar lo que desde hace tiempo incomoda a miles de costarricenses. Ciudadanos que, en silencio, han soportado desaciertos que han desgastado instituciones que fueron pilares en la transformación del país tras la fundación de la Segunda República. Hoy, esas instituciones están agotadas, saturadas por mandos medios que, aunque muchos se esfuerzan, otros tantos hacen imposible la gobernabilidad.
Comienza una campaña distinta. La gente está más informada que nunca y ejercerá su voto con conciencia. Un porcentaje importante ya ha tomado su decisión. Queda por ver qué ocurrirá con los indecisos, que —si no hay errores graves en la estrategia de campaña— también favorecerán mayoritariamente a la candidata de la continuidad, del rodriguismo: doña Laura Fernández.
Pero sí…, con todo respeto y humildad, permítanme decirles que es fundamental saber identificar dónde está el enemigo más peligroso, sin dejarse llevar por lo que hoy indican las encuestas. Jamás se debe descuidar el día E, las mesas de votación. Con las advertencias que tenemos a la vista, no alistar el ejército de miembros de mesa y fiscales podría ser uno de esos grandes errores que tanto hemos señalado.
Quedan solo tres meses y unos días para saber si el país realmente apunta al cambio, o si desea continuar por el mismo camino: el de la inseguridad, las listas de espera en los hospitales, las calles saturadas de vehículos, la anarquía vial que se convierte en peligro, la impaciencia de conductores agresivos, la falta de control policial. Instituciones que ya no ofrecen el servicio esmerado que merecen los ciudadanos, y que se han convertido en obstáculos. El desacato a la justicia pronta y cumplida, la pérdida de credibilidad en los tribunales, en los jueces de la República, en el Ministerio Público. El rezago en obra pública: carreteras, puertos, aeropuertos. La atención urgente a la brecha social, donde la empresa privada y la inversión extranjera deben jugar un papel clave.
Para resolver todo esto —y más— es urgente apuntar al cambio. Rescatar la credibilidad en la Asamblea Legislativa y en la Corte Suprema de Justicia. Permitirle al presidente gobernar. En fin, está en nuestras manos sacar adelante este país… ¡y lo vamos a lograr!