Rendición de cuentas activa, crítica y constante o espacios de propaganda

Published by Redacción on

photo of outer space

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- En la política local, hay palabras que se repiten tanto que pierden el sabor. Una de ellas es “rendición de cuentas”.

En cada discurso suena seria, técnica, responsable… pero en la práctica, muchas veces no pasa de ser una ceremonia para tomarse fotos y aplaudir entre funcionarios.

Y no, vecinos de Goicoechea, eso no es rendir cuentas. Eso es hacer relaciones públicas con dinero público.

Desde Guadalupe hasta Rancho Redondo, pasando por Purral, San Francisco, Mata de Plátano, Calle Blancos e Ipís, la verdadera rendición de cuentas no puede ser un PowerPoint con sonrisas ni un informe lleno de tecnicismos. Tiene que ser —y perdón por la franqueza— una conversación incómoda, con preguntas directas, números claros y respuestas que no se escurran como jabón mojado.

¿Qué NO es rendir cuentas?

No es llenar el auditorio de empleados municipales para aplaudir al jefe.

No es proyectar fotos de calles asfaltadas sin decir cuánto costaron ni quién las ejecutó.

Y definitivamente, no es leer un informe de 200 páginas que nadie entiende, salvo el abogado que lo redactó.

Rendir cuentas no es autopromocionarse. Es asumir la responsabilidad.

Y eso, aunque suene obvio, no siempre gusta.

¿Qué SÍ es rendir cuentas?

Es pararse frente al pueblo y responder —sin rodeos— qué se hizo, cuánto costó, qué falló y por qué.

Es explicar en lenguaje humano qué se hizo con cada colón que salió de los impuestos que pagamos todos.

Porque rendir cuentas no es presumir logros, es explicar decisiones:

¿Por qué se pavimentó esa calle y no la de al lado?

¿Cuánto costó realmente el parque que tardó el doble de lo prometido?

¿Cuáles promesas del plan de gobierno se cumplieron, cuáles están a medio palo y cuáles se fueron por el caño?

Y sí, también toca hablar de los fracasos.

Porque cuando una obra se atrasa o una licitación se cae, esconderlo bajo la alfombra no es gestión: es maquillaje político.

¿Cómo debería hacerse en Goicoechea?

Si de verdad queremos una rendición de cuentas con sentido, no basta con el informe anual que manda el Código Municipal.

Eso es lo mínimo legal. Nosotros merecemos lo máximo moral.

Claridad antes que burocracia: los informes deben hablar en “idioma vecino”, no en “idioma administrativo”. Queremos saber si se resolvió el problema de basura en el barrio, cuánto costó y quién lo hizo, no leer sobre “ejes transversales de gestión programática”.

Transparencia en tiempo real: basta de PDFs escondidos en la web municipal. Queremos ver presupuestos, licitaciones y avances de obras en línea y actualizados.

Audiencias en los barrios: que la rendición no sea un acto desde la tarima municipal, sino en las comunidades. Que el alcalde y los regidores salgan de sus sillas y escuchen a los vecinos de todos los siete distritos del cantón.

Derecho a preguntar: sin miedo, sin censura, sin discursos que suenan a excusas. Si no se puede responder con claridad, es porque algo no está claro.

La pelota está en dos canchas

Como medio local, nuestro papel no es aplaudir ni posar en la foto.

Es fiscalizar, preguntar y recordar que el poder se debe al pueblo, no al revés.

Pero también los ciudadanos tenemos tarea: no basta con quejarse en redes sociales. Hay que leer los informes, asistir a las audiencias, levantar la mano y preguntar.

Porque si no exigimos respuestas, los informes seguirán siendo shows de propaganda.

Una rendición de cuentas pasiva es teatro político.

Una rendición de cuentas activa, crítica y constante es la mejor vacuna contra la corrupción y la indiferencia.

En Goicoechea no necesitamos más discursos.

Necesitamos funcionarios que hablen con hechos, y vecinos que escuchen… pero también que pregunten.

La Voz de Goicoechea cree…

En La Voz de Goicoechea creemos que la transparencia no se mendiga, se exige.

Que la democracia local se fortalece no con aplausos, sino con preguntas incómodas y respuestas claras.

Y que una verdadera rendición de cuentas no se celebra con luces ni pancartas, sino con hechos comprobables, rostros honestos y comunidades informadas.

Porque cuando los funcionarios rinden cuentas de verdad, no solo gobiernan mejor… también nos devuelven la confianza.

Política de privacidad - - Diseñado por PARWEBCR