Denuncian Violencia Política Contra Presidenta Municipal de Goicoechea: “Si Tocan a Una, Respondemos Todas”

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Un comunicado de respaldo a Gloriana Carmona denuncia insultos, ataques en redes sociales y presiones contra la presidenta del Concejo Municipal. El alcalde Fernando Chavarría sostiene que las discrepancias se han desarrollado dentro del respeto y el diálogo institucional y aclara que las manifestaciones de familiares o personas allegadas no representan la posición oficial de la Alcaldía

LA VOZ DE GOICOECHEA Por Isaí Jara, periodista).- La participación de las mujeres en política ha ganado terreno durante las últimas décadas, pero viejas prácticas parecen resistirse a desaparecer. Insultos sobre su capacidad, ataques personales y descalificaciones dirigidas a disminuir su autoridad forman parte de las conductas denunciadas en respaldo de la regidora y presidenta del Concejo Municipal de Goicoechea, Gloriana Carmona Seravalli.

Un comunicado público denuncia que Carmona ha enfrentado desde mayo un aumento de las presiones, la violencia verbal y los ataques mediáticos, que sus firmantes califican como violencia política contra las mujeres y cuyo propósito, sostienen, sería forzarla a abandonar su cargo.

Según el documento, las acciones denunciadas provendrían del alcalde de Goicoechea, Fernando Chavarría, y de integrantes de su núcleo familiar. Se trata de señalamientos contenidos en el comunicado de respaldo a Carmona y, por tanto, de denuncias que deben distinguirse de hechos que hayan sido determinados por las autoridades competentes.

Fiscalización en el centro de la disputa

El pronunciamiento relaciona el incremento de las tensiones con la labor de fiscalización realizada por Carmona y por la fracción municipal del Frente Amplio.

Entre los asuntos cuestionados se mencionan la recolección de residuos en el cantón, la conservación de bosques y mantos acuíferos en la finca El Maderal, la supresión de plazas de vigilancia y la construcción inconclusa del parque Santiago Jara, entre otros temas de interés público.

De acuerdo con el comunicado, las presiones también se habrían intensificado durante el proceso para impedir la reelección de Carmona en la presidencia del Concejo Municipal, en mayo pasado. Posteriormente, afirma el documento, las acciones habrían escalado hacia insultos personales, publicaciones en redes sociales e incluso la distribución de camisetas con mensajes alusivos contra la regidora.

Cuando la discusión política se convierte en ataque personal

La controversia plantea una diferencia fundamental para la vida democrática: cuestionar las decisiones y actuaciones de una autoridad pública forma parte del debate político; las descalificaciones personales por razón de género, en cambio, son señaladas por el comunicado como una forma de violencia política contra las mujeres.

El documento indica que contra Carmona se han empleado expresiones como “estúpida”, “tonta” y “política barata”. Para quienes suscriben el pronunciamiento, esos calificativos no constituyen cuestionamientos a sus actuaciones como regidora, sino ataques destinados a desacreditar su voz y autoridad.

Las denuncias vuelven a colocar bajo la lupa actitudes machistas que podrían creerse superadas: descalificar personalmente a una mujer cuando ejerce poder, fiscaliza la administración pública o confronta decisiones tomadas desde otros espacios de autoridad.

El documento enmarca los hechos denunciados en la Ley N.º 10.235 y reivindica el derecho de las mujeres a ejercer cargos públicos sin amenazas, hostigamiento ni agresiones.

“Las mujeres tenemos derecho a la participación política libre de violencia. Este debe ser un principio ético de toda agrupación política”, señala el manifiesto.

Alcalde defiende el diálogo institucional

Ante los señalamientos, el alcalde Fernando Chavarría manifestó que durante su gestión las diferencias surgidas alrededor de decisiones y posiciones municipales se han manejado dentro del respeto y del diálogo institucional.

Chavarría sostuvo que desde la Alcaldía se ha procurado mantener una posición neutral frente a las diferentes posturas y privilegiar la construcción de acuerdos para atender las necesidades de las comunidades.

“Quiero dejar claro que mi posición es, y seguirá siendo, construir acuerdos, tender puentes y trabajar de manera conjunta por el bienestar de nuestro cantón”, señaló.

El alcalde reconoció que las diferencias de criterio forman parte del ejercicio democrático, pero rechazó que estas deban trasladarse al terreno personal.

“Las diferencias de criterio son parte natural de la democracia y del ejercicio de nuestras responsabilidades públicas; sin embargo, estas nunca deben convertirse en motivos de confrontación personal”, expresó.

Chavarría se distancia de manifestaciones de familiares y allegados

Uno de los puntos centrales de la respuesta del alcalde se refiere precisamente a las actuaciones atribuidas en el comunicado a personas de su entorno.

Chavarría aclaró que las opiniones o actuaciones de familiares, amistades o personas allegadas no deben interpretarse como posiciones de la administración municipal.

“Las posiciones particulares, opiniones o manifestaciones de familiares, amistades o personas allegadas no representan la posición oficial de esta Alcaldía, ni forman parte de la ruta de trabajo que hemos definido para atender las necesidades del cantón”, afirmó.

Según el alcalde, la aclaración pretende contribuir a la transparencia y evitar interpretaciones equivocadas sobre la posición de su despacho.

Asimismo, hizo un llamado a las regidurías, las comunidades y la ciudadanía para continuar trabajando conjuntamente y concentrar los esfuerzos en los problemas del cantón.

“El cantón necesita de nosotros, necesita unidad, responsabilidad y capacidad para construir soluciones. Esa seguirá siendo nuestra ruta”, concluyó Chavarría.

“Si tocan a una, respondemos todas”

Por su parte, quienes respaldan a Carmona mantienen su denuncia. Bajo la consigna “Si tocan a una, respondemos todas”, solicitan el cese inmediato de las conductas que califican como violencia política y reclaman condiciones de respeto para la participación de las mujeres.

El caso plantea así dos posiciones claramente diferenciadas. Por un lado, el comunicado de respaldo a Carmona denuncia un patrón de presiones, insultos y ataques que considera violencia política contra una mujer que ejerce un puesto de poder y fiscalización. Por otro lado, el alcalde sostiene que desde su despacho las diferencias se han tramitado mediante el diálogo institucional y se distancia expresamente de las opiniones o actuaciones particulares de familiares y allegados.

Más allá de la disputa política concreta, la controversia abre una discusión relevante para Goicoechea: dónde termina la confrontación legítima entre autoridades electas y dónde comienzan prácticas de descalificación que pueden reproducir patrones machistas contra las mujeres que participan en política.

La crítica, la fiscalización y las diferencias forman parte de una democracia. El reto es que esas diferencias se discutan sobre decisiones, actuaciones y políticas públicas, sin convertir el género, el cuerpo o la condición personal de quienes ejercen un cargo público en instrumentos para desacreditar su participación.

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