Al cerrar este año, elevo primero mi gratitud a Dios
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, comunicador).- Gracias por un año más de vida, por haberme sostenido en cada dificultad, por la bendición de la salud y por el regalo inmenso de mi familia. Nada de lo vivido habría sido posible sin Su presencia constante, aun en los momentos más duros.
El 2025 fue también un año marcado por muchos momentos de tristeza. Tristeza al ser testigo del sufrimiento provocado por injusticias que golpearon a personas que me honraron al abrirme las puertas de sus casas y de sus historias. Sin embargo, esa tristeza no fue estéril: se transformó en motor. Motor para levantar la voz, para caminar junto a muchos compañeros que hoy forman parte de mi familia ampliada, y para emprender una lucha que quizá no logre acabar con la injusticia en el cantón, en el país o en el mundo, pero que al menos rompa con nuestro silencio frente a lo que vemos y sabemos que no está bien.


















