Vacaciones escolares: 5 claves para que el celular no desconecte a los estudiantes de su entorno

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LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- Con el inicio del receso escolar, niños y adolescentes recuperan un acceso mucho más amplio a sus celulares y dispositivos electrónicos, tras meses de uso restringido en las aulas. Para las familias, el reto no es solo controlar el tiempo frente a la pantalla, sino lograr que la tecnología no sustituya el juego, la convivencia ni las experiencias que favorecen su desarrollo integral.

Así lo señalan la Escuela de Educación y el Observatorio de la Educación de la Universidad Americana (UAM), que invitan a ver este periodo como una oportunidad para construir hábitos digitales más sanos y equilibrar el mundo virtual con la vida presencial.

“El objetivo no es prohibir la tecnología, sino acompañar su uso. El celular puede servir para crear, explorar y aprender, sin desplazar el tiempo de compartir en familia, jugar o salir al aire libre”, explicó Marcia Monge Rivera, directora académica de la Escuela de Educación de la UAM.

La especialista propone usar los dispositivos como herramientas de aprendizaje y creatividad: por ejemplo, tomar fotografías de plantas o animales durante paseos para armar un álbum digital, grabar recetas al cocinar en casa, hacer videos cortos sobre sus vacaciones o investigar temas de interés para pequeños proyectos. De esta forma, la tecnología complementa las actividades, en lugar de reemplazarlas.

Además, recomienda reservar espacios diarios sin pantallas: momentos para conversar, leer, hacer ejercicio, realizar manualidades o incluso dejar que los niños experimenten el “aburrimiento”, un estado que estimula la imaginación y la capacidad de resolver problemas.

5 claves para mantener el equilibrio

Para unas vacaciones saludables, la institución educativa sugiere estas pautas:

Definir horarios que combinen el uso de tecnología con actividad física y tiempo en familia.

Usar el celular para crear contenido, investigar o registrar experiencias, y no solo para entretenimiento pasivo.

Fomentar juegos tradicionales, salidas al aire libre y proyectos creativos.

Mantener momentos del día libres de pantallas para fortalecer los vínculos familiares.

Permitir espacios de ocio donde los niños no dependan constantemente de dispositivos.

“Las vacaciones no deben convertirse en una maratón frente a la pantalla. Son una oportunidad para fortalecer lazos, aprender cosas nuevas y descubrir que la tecnología es una aliada cuando se usa con un propósito claro”, concluyó Monge.

Nota elaborada con información de la Escuela de Educación y el Observatorio de la Educación de la Universidad Americana.

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