LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- El sistema político costarricense, otrora símbolo de estabilidad democrática en la región, atraviesa un desgaste inocultable. La desconfianza ciudadana, el abstencionismo y la desconexión entre la clase política y la realidad cotidiana son señales inequívocas de un modelo agotado. En el corazón de esta fatiga democrática yace un factor estructural: el monopolio que la Constitución otorga a los partidos políticos para postular candidatos a los cargos de elección popular.

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- La libertad de prensa no se defiende sola. Se ejerce, se arriesga y, lamentablemente, en muchos casos se paga caro. En un contexto donde investigar la corrupción, el narcotráfico o los abusos del poder puede costar la vida, resulta imperioso que Costa Rica impulse una ley de protección para periodistas y sus familias. No se trata de un privilegio, sino de una garantía mínima para quienes cumplen una función esencial en toda democracia: fiscalizar al poder.
