René Descartes: El arquitecto de la razón moderna


Nacido en 1596 en La Haye en Touraine, Francia, René Descartes creció en una Europa aún marcada por los ecos de la escolástica medieval, pero sacudida por las tensiones del Renacimiento y la Reforma. Su formación jesuita le dio una base sólida en lógica y metafísica que pronto se rebeló contra dogmas heredados, buscando una nueva forma de pensar que no dependiera de la autoridad sino de la evidencia.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Gerardo A. Pérez Obando (Gapo) escritor).- De la Edad Media a la modernidad se dio una transición política, científica, y filosófica. El medioevo había concebido que el saber era herencia divina; custodiada por la Iglesia y articulada por pensadores como Tomás de Aquino, pero Descartes, influenciado por el método matemático y la física emergente, propuso una ruptura: dudar de todo para encontrar lo indudable.
Así nació el método cartesiano, una herramienta que no solo transformó la filosofía, sino que sentó las bases del pensamiento político racional. “Cogito, ergo sum”, -pienso, luego existo- no fue solo una afirmación ontológica sino una declaración de independencia intelectual frente a los sistemas heredados.
Descartes rompió con la tradición de aceptar verdades por autoridad, proponiendo que la razón individual debía ser el fundamento del conocimiento. En Costa Rica, esta idea resuena en nuestra educación pública, en el respeto por la institucionalidad y en el ideal de ciudadanía informada.
Aunque Descartes no escribió tratados políticos como Hobbes o Locke, su énfasis en la razón como fundamento del conocimiento influyó profundamente en la idea de un Estado racional, ordenado, casi mecánico. Su visión del cuerpo como máquina se proyectó en la organización del poder, jerárquico, funcional, lógico.
El poder y la razón explora cómo, el método cartesiano influye en la legitimación del dominio racional frente al tradicional. El “pienso, luego existo” podría convertirse en: “razono, luego gobierno”. Lo cual sería una provocación para vincular epistemología con política.
Con el Estado como máquina, veía el cuerpo humano como un aparato perfecto. Si le aplicamos esa metáfora e implicaciones para la burocracia, la ley y el control, cada institución cumpliría su rol como órganos en un cuerpo.
Política sin pasiones: su visión de la razón, como guía superior, puede contrastarse con las pasiones que mueven la política. ¿Es posible una política cartesiana, fría y lógica?
De la duda metódica al orden político, la duda cartesiana puede servir como herramienta para cuestionar sistemas heredados para construir nuevos modelos.
Descarte con Costa Rica: un pensador francés del siglo XVII podría parecer lejano a nuestra realidad tica, pero su legado atraviesa nuestras instituciones, nuestra forma de pensar, el Estado y hasta nuestras discusiones sobre civismo. En tiempos donde la razón parece ausente del debate público, vale la pena volver a quien la puso en el centro de todo.
Descartes nació en 1596 en La Haye en Touraine, Francia, se formó en el Colegio Jesuita de La Flèche. Sus obras clave fueron el “Discurso del método”, “Meditaciones metafísicas”, “Principios de la filosofía”. Muere en 1650, en Estocolmo, Suecia. Vivió en una Europa convulsa, marcada por guerras religiosas y el declive de la escolástica medieval.
Su propuesta fue radical: dudar de todo para encontrar lo cierto. Así nació el método cartesiano, que aún hoy inspira el pensamiento crítico.