Vecinos denuncian acumulación constante de basura que afecta la salud y el medio ambiente
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por María Celeste Jara).- El distrito de Purral, en el cantón de Goicoechea, enfrenta una crisis sanitaria que sus habitantes ya no están dispuestos a tolerar en silencio. Alejandro Salazar Corrales, vecino del distrito, ha decidido alzar la voz para denunciar públicamente la situación de abandono que vive su comunidad ante la acumulación descontrolada de residuos sólidos.
“Esto ya no es algo ocasional, es un problema constante que está afectando la salud, el ambiente y la calidad de vida de todos”, advierte Salazar, quien señala que las limpiezas esporádicas no son más que parches temporales que no atacan la raíz del problema.
La situación en Purral refleja una problemática más amplia que aqueja al cantón de Goicoechea: la falta de políticas efectivas de gestión de residuos y la ausencia de control por parte de las autoridades municipales. Según el denunciante, la recolección periódica de basura solo ha servido para normalizar el comportamiento de quienes continúan arrojando desechos en espacios públicos sin ninguna consecuencia.
¿Dónde están las autoridades?
La pregunta que resuena entre los habitantes de Purral es clara: ¿dónde están las multas? ¿dónde están las autoridades? Salazar Corrales advierte que, sin consecuencias reales para los infractores, la situación no hará más que deteriorarse.
“Si no hay consecuencias, esto va a seguir igual o peor”, alerta el vecino, quien exige a la Municipalidad de Goicoechea acciones concretas y no promesas vacías.
Tres demandas urgentes
El llamado de los vecinos se centra en tres ejes fundamentales:
Control en puntos críticos: Supervisión constante en las zonas de mayor acumulación de basura
Sanciones efectivas: Aplicación de multas a quienes contaminen el espacio público
Soluciones permanentes: Estrategias de largo plazo que vayan más allá de las limpiezas temporales
“Esto no es normal. Y no deberíamos aceptarlo”, concluye Salazar Corrales, cuyo mensaje se convierte en un llamado de atención para las autoridades del cantón.
La gestión de residuos sólidos en Goicoechea representa uno de los desafíos más apremiantes para el desarrollo sostenible del cantón. La falta de infraestructura adecuada, sumada a la ausencia de cultura ambiental y la permisividad de las autoridades, ha convertido a distritos como Purral en focos de contaminación que ponen en riesgo la salud pública.
Mientras las autoridades municipales no implementen un plan integral de manejo de residuos que incluya educación ambiental, fiscalización y sanciones ejemplares, los vecinos de Purral y otros distritos de Goicoechea continuarán pagando las consecuencias de una problemática que requiere atención inmediata.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo R Del Valle Garbanzo, columnista).- Sentido común, la historia del Comité Auxiliar Cruz Roja en Ipis ha sido como esperar ver un lindo atardecer y a última hora se viene un aguacero con toda su furia de truenos, rayos, vendaval, lluvia y demás.
Esta analogía ocurrió en el Distrito de Ipis, con la actividad del Comité Auxiliar de la Cruz Roja, el cual se ubica a 50 metros al Sur de la Plaza de Deportes de Ipis en la Ciudadela Rodrigo Facio.
El local actual, desde el año 1961 estaba destinado para esa actividad y, en el año 1964 oficialmente inicia labores la Benemérita, de previo la comunidad se organizó y su aporte en su construcción fue fundamental hasta su apertura.
Muchos que hoy no se encuentran con nosotros aportaron mano de obra, materiales y diferentes actividades que, al final y muy orgullosos dejaron cristalizado el sueño de la comunidad de Ipis, actualmente el terreno lo traspaso la Municipalidad de Goicoechea a la CRC.
Con el paso de los años y con administraciones algunas con mucho esfuerzo y dedicación sin recibir nada a cambio, mantuvieron al frente a uno de los mejores Comités Auxiliares de la región, mejores como; personal voluntario en cantidades y la mejor atención pre hospitalaria a las comunidades circunvecinas.
Mientras, en la Sede Central en aquella época se ubicada a un costado del Ministerio de Salud en San José (hoy están ubicado en Zapote), y con sus recursos algunos provenientes de Leyes para mantener funcionando esos Comités Auxiliares, que hoy ronda los 133 aproximadamente en todo Costa Rica, en el caso de Ipis la Municipalidad aportaba recursos y equipos, también y así constaba en los acuerdos municipales respectivos para beneficio de ése distrito.
Con los cambios generacionales se modificaron muchas cosas, antes si usted estimado lector, divisaba una ambulancia reconocía de que Comité era, es decir, antes las Unidades se les rotulaba de que Distrito o Cantón provenía, con los cambios se eliminó esa práctica, con esta decisión se perdió la identidad de los Comités.
Se continuó con nuevos Administradores y se esperaba un renacer del servicio ya deteriorado, mientras tanto los Socorristas voluntarios disminuía su asistencia, el personal asalariado debieron cubrir esos faltantes con tiempo extraordinario, en virtud de que antes laboraran 12 horas al reducirse esa jornada a ocho horas hubo un desfase de cuatro horas el cual debió de cubrirse de forma extraordinaria, porque el servicio siempre se ha prestado 24/7.
Una acumulación de deudas, (pago de planillas, servicios básicos intermitentes, equipos y combustible y mantenimiento con un monto muy alto que el comité con sus propios recursos no pudo cubrir (venta de tamales, algunos bingos, colectas etc.).
Luego vino la etapa de unificación de Comités Auxiliares, en este caso Guadalupe e Ipis en uno solo Comité, teniendo como base Guadalupe, así, los activos destinados para Ipis se trasladan a Guadalupe quedando únicamente el local cerrado a la fecha y así Ipis perdió todas las opciones de una posible reapertura.
La comunidad intentó una apertura de ayuda para el Comité para evitar su cierre, se realizaron reuniones, pero había un punto de relevancia que no permitió la continuación del proceso, siendo la CRC una Asociación privada la cual cuenta con Estatutos y Reglamentos era indispensable que, se capacitara a los vecinos interesados con cursos básicos, de esta manera se ingresaría al proceso de formación de voluntarios, es aquí en donde inicia la debacle para la comunidad.
Muchos vecinos alzaron la mano para retomar las riendas del Comité Auxiliar de Ipis ya agonizante, pero hubo condiciones por parte de la jerarquía de la Sede Central, de que quienes tuvieran interés debían primero capacitarse luego, caminar la ruta del voluntariado y finalmente luego de unos meses, poder afiliarse como Asociado esto último es opcional y así tener derecho incluso a formar parte de Junta Directiva en este caso el de Ipis, por lo que se tenía planificado por parte de la comunidad no fue posible siquiera exponerlo porque había una limitación explícita, quién no fuera integrante de CRC y debidamente capacitado no tendría injerencia , es decir las reuniones previas entre la comunidad y CRC no tenían puerto seguro porque el tema de afiliación no se expuso de manera adecuada.
Se requería un mínimo de 6 meses para interactuar con Jefaturas o Direcciones Regionales posteriormente, con esa condición entrarle al problema de Ipis, como vemos el horizonte continúa nublado porque, quienes se ofrecieron en ayudar aun participando en reuniones previas al no mencionarse la afiliación, en la toma de decisiones no iban a ser considerados por no ser parte de la Asociación.
Aclarar que, aunque se creara una Comisión entre vecinos y algún representante de CRC, esta no tendría un efecto inmediato decisorio, ¿por qué? Porque para tomar una decisión de reapertura, debe de tener el aval de la Gerencia General, algunos departamentos intermedios con opinión financiera y la decisión final el Consejo Nacional, y todo lo anterior sin considerar el criterio de la comunidad o sus representantes por no estar afiliados y lo que se resolviera en esa hipotética Comisión sería irrelevante y sin trascendencia porque la decisión que cuenta es a lo interno de la Asociación.
El costo promedio de mantener un Comité Auxiliar a “puro” Permanente puede rondar los doce millones de colones mensuales, promedio: dos choferes dos socorristas, costos de gasolina, servicios etc.
Adicionalmente súmele la deuda del Comité que argumenta la Administración de CRC que tienen con la Sede Central (¿se presume que la CRC es una sola, excepto en deudas?), la cual números más números menos ronda los doscientos y pico de millones de colones.
La función del Voluntario es la persona que asiste a un Comité para instruirse en el tema mientras se va capacitando y obteniendo sus títulos, luego ingresaría como parte de esa gran familia, el voluntario no recibe pago alguno, pero mensualmente debe de aportar horas al Comité, pero también tiene una función esencial, son los que eligen con su voto a las Juntas Directivas de los Comités donde se permitan si no hubiere Junta Directiva el Jefe Regional o quien ostente poder de decisión nombra un Administrador para los Socorristas Voluntarios y los permanentes.
Como vemos a lo interno en Cruz Roja es otro mundo, y en el caso de Ipís imperó la regulación, los reglamentos no así la opinión ni el deseo de colaboración y de socorrer (parece paradójico) que se ofrecía porque el tecnicismo no lo permitió.
Este comentario no pretende criticar a la noble y benemérita Cruz Roja Costarricense, quienes siempre han demostrado mucha responsabilidad y con gran tesón llevan adelante su humanitaria obra, pero es bueno a veces conocer porque se dejó a la deriva un Comité auxiliar que en otros tiempos fue un Baluarte del trabajo del Voluntariado.
Esperemos alguna alternativa de rescate a ese Comité, tiene la palabra quienes administran la Cruz Roja Costarricense ante las organizaciones comunales del Distrito de Ipis y alrededores porque ahora el tiempo de respuesta se amplía un poquito más por estar concentrados los recursos en un solo lugar, Guadalupe.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- La Bolsa de Empleo Virtual de la Asociación Cívica y Cultural de Ipís continúa consolidándose como una iniciativa de alto impacto social al cumplir más de seis meses de funcionamiento ininterrumpido, brindando de manera gratuita oportunidades laborales a cientos de personas en Costa Rica.
Creada como un proyecto de responsabilidad social comunitaria, la plataforma opera sin fines de lucro y tiene como principal objetivo servir de puente entre empresas y personas en búsqueda de empleo, promoviendo el acceso a trabajo digno y contribuyendo al bienestar económico de las familias.
Aunque la iniciativa surgió para atender las necesidades de empleo del cantón de Goicoechea, su alcance ha trascendido las fronteras locales. Actualmente, personas de distintas provincias del país utilizan la plataforma para acceder a ofertas laborales en diversos sectores productivos.
Según la Asociación Cívica y Cultural de Ipís, durante este período se han gestionado oportunidades para profesionales de distintas áreas académicas, técnicos especializados y trabajadores de múltiples oficios, muchos de los cuales han logrado incorporarse exitosamente al mercado laboral.
“Nuestra única retribución es ver a las familias alcanzar estabilidad mediante un empleo digno. Como organización civil, creemos en el poder de la solidaridad comunitaria y seguiremos aportando de manera desinteresada para construir un mejor futuro para todos”, señalaron representantes de la Asociación.
La Bolsa de Empleo Virtual destaca por su carácter inclusivo y por la variedad de perfiles que atiende. Las vacantes publicadas abarcan desde puestos operativos y técnicos hasta plazas profesionales especializadas, facilitando el acceso a oportunidades laborales para personas con diferentes niveles de formación y experiencia.
Además de beneficiar a quienes buscan empleo, la iniciativa invita a las empresas a canalizar sus vacantes de forma responsable y gratuita, fortaleciendo así una red de colaboración que favorece el desarrollo económico y social de las comunidades.
La Asociación reafirmó su compromiso de mantener este servicio de manera transparente y altruista, con el propósito de seguir reduciendo las barreras de acceso al empleo y apoyar a quienes enfrentan procesos de búsqueda laboral.
Las personas interesadas en postularse o registrarse en la plataforma pueden solicitar información enviando un mensaje al WhatsApp 7252-4790.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Greggory Karl Gordon Cruickshank,Columnista).- Lo que comenzó como una persistente molestia por la baja presión de agua en nuestra urbanización, se transformó en una movilización comunal que hoy empieza a rendir frutos. Durante meses, los vecinos y vecinas hemos sufrido las consecuencias de un servicio deficiente; una situación que no solo entorpece nuestras tareas diarias, sino que ocultaba un peligro mucho mayor para nuestra seguridad y la de nuestras familias.
Ante la falta de soluciones institucionales, la comunidad no se quedó de brazos cruzados. Se enviaron reiteradas cartas respaldadas por las firmas de los residentes a la oficina de AyA en Goicoechea y a la Contraloría de Servicios de la misma entidad, pero el silencio fue la única respuesta. Fue entonces cuando, en una reunión del comité de seguridad comunitaria la Asociación ARGUA tomó una decisión estratégica: solicitar una inspección técnica al Benemérito Cuerpo de Bomberos para verificar el estado real de la red de agua.
El informe que encendió las alarmas
El pasado 26 de mayo de 2026, la estación de Bomberos de Guadalupe realizó la inspección (Informe EHE-0573-2026) y confirmó nuestros peores temores: el hidrante ubicado en la Urbanización Los Árboles se encuentra en estado de “No cumple”.
Los datos técnicos son alarmantes:
Exigencia normativa: 31.55 litros por segundo (lps) para garantizar la seguridad contra incendios.
Realidad detectada: El hidrante apenas alcanzaba los 4.12 lps
Esta dramática insuficiencia de caudal representaba un riesgo crítico e inaceptable para toda la comunidad en caso de una emergencia por fuego.
La ley nos respalda: AyA debe responder
Es fundamental recordar que, según la Ley de Hidrantes N° 8641, la instalación, operación y mantenimiento de estos dispositivos es una responsabilidad obligatoria e ineludible de los operadores de agua potable, como el AyA. La legislación costarricense es categórica al declarar este servicio como público y esencial para la protección de la vida y los bienes.
Con la contundencia de este informe técnico en mano, se exigió nuevamente la intervención de las autoridades. Esta vez, ante la evidencia indiscutible del riesgo, el AyA reaccionó y procedió a realizar una revisión exhaustiva en la que se localizaron aproximadamente 7 fugas en la zona. Actualmente, estamos a la expectativa de que, con la reparación de estas averías, la presión del agua finalmente se normalice en nuestro sector.
Prevención: Nuestra mejor herramienta
Como Asociación ARGUA, mantenemos el firme compromiso de defender y mantener informada a la comunidad. Este logro demuestra que la prevención es vital y que no podemos sentarnos a esperar la reacción espontánea de las instituciones.
Por ello, instamos a todos los vecinos y vecinas a mantenerse vigilantes y a solicitar formalmente la verificación de los hidrantes cercanos a sus viviendas. Es nuestro derecho y nuestra obligación ciudadana asegurar que estos dispositivos funcionen correctamente.
¡Mantengámonos informados, activos y unidos por la seguridad de nuestros hogares!
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