OPINION: Mientan, mientan, que al final algo queda

Published by Isaí Jara on

La estrategia más vieja del mundo, que se repite como si estuviéramos en las postrimerías del siglo pasado

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Luis Carlos Araya Monge, columnista).- Mientan, mientan, que al final algo queda. Esa es una vieja estrategia. Una estrategia gastada por el tiempo, que algunos sectores de oposición utilizan hoy, casi un siglo después.

Y uno se pregunta, ¿dónde quedó aquella genialidad política?

Para hablar de los muertos… se extraña la bravura, el talento y la capacidad de pensamiento de don Pepe Figueres. Se extraña el sentimiento social de Calderón Guardia. Se extraña la lealtad con el país de don Manuel Mora. Se extrañan las genialidades de estadista y la inteligencia de Daniel Oduber. Se extraña el olfato político y el don del diálogo de Luis Alberto Monge.

Hoy pareciera que nos hemos quedado cortos de ideas fuerza, como las que proponían aquellos gigantes años atrás.

Hoy vemos que casi todos los días sale un cuento nuevo. Como en aquellas épocas que nos asustaban de carajillos: “¡Ahí viene el coco!”

Solo que, a estas alturas de la vida, ya el coco no impresiona a nadie.

Un día es que el gobierno de los Estados Unidos le quita la visa a medio gabinete… y no resulta cierto.

Al otro día es que la DEA viene por don Rodrigo Chaves… y es la clásica mentira. Los desmiente el propio gobierno norteamericano.

Lamentablemente, esas historias duran algunas horas para quedar valiendo nada. Y al día siguiente se sigue con la misma cantaleta.

Yo creo que Costa Rica merece una oposición seria, que estudie, que proponga, que fiscalice con datos.

Ver y seguir el ejemplo de aquellos hombres:

Don Pepe se levantó en armas por decencia, por principios, para abolir el ejército, darle al país escuelas y los éxitos de la Segunda República.

Calderón Guardia fue el reformador del sentimiento social. Fue el que tuvo el coraje de ver al pobre y al trabajador, y de darles a este país la Caja Costarricense del Seguro Social y las Garantías Sociales.

Y Don Manuel Mora fue la lealtad con mayúscula. Puso a Costa Rica por encima de cualquier ideología. Entendió que Costa Rica se arreglaba entre costarricenses.

Daniel Oduber pensaba en grande, en el futuro. Fue el estadista de la inteligencia, el que abrió Costa Rica al mundo. El verdadero socialdemócrata.

Y Luis Alberto Monge fue el político del diálogo y del corazón. Tenía el olfato único para sentir lo que el pueblo quería en la plaza pública. Su gran virtud fue unir a Costa Rica cuando otros querían dividirla.

Ojalá volvamos a esa política grande.

No pierdan tiempo, señores del PLN, que son los más. Dejen las malas juntas y vayan a La Lucha y al pie de la tumba de don Pepe pregúntense, si están honrando ese legado. Aprovechen y pídanle perdón.

Costa Rica ya no cree en cuentos. El pueblo quiere propuestas.

 

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