No, Chaves no “inventó” el cobro de frecuencias en radio y TV

Published by Redacción on

Una historia que empezó mucho antes de llegar a Zapote

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por José A. Sanabria González).- En medio del revuelo actual por las tarifas y la gestión del espectro radioeléctrico, se ha instalado una afirmación tan repetida como incorrecta: que todo este proceso es un invento del gobierno de Rodrigo Chaves. Sin embargo, basta revisar la historia reciente para confirmar que lo que ocurre hoy empezó mucho antes, exactamente hace 17 años.

El origen: una ley que estaba ahí… acumulando polvo

La base legal de todo esto es la Ley 8642, Ley General de Telecomunicaciones, firmada el 4 de junio del 2008 por el entonces presidente Óscar Arias. Esa norma estableció dos puntos esenciales:

El espectro radioeléctrico es un bien público, no una propiedad privada.

Las frecuencias deben asignarse de forma transparente, bajo reglas claras y supervisión estatal.

Es decir, desde el 2008, las reglas del juego estaban escritas con tinta indeleble.

Cómo se deben asignar las frecuencias

La misma ley también dejó establecido el mecanismo para otorgar concesiones: mediante concurso público.

No subasta, no puja, no “el que pone más plata”.

Un concurso técnico, organizado por SUTEL e instruido para ser adjudicado por el Poder Ejecutivo. Así quedó definido desde que el iPhone apenas iba por su primera generación.

El canon no es nuevo: nació con la ley

Otro elemento que se discute como si fuera una novedad es el canon anual por uso del espectro.

Pero, sorpresa: también existe desde el 2008.

La ley definió que todos los operadores debían pagar un canon calculado según: banda utilizada, potencia, cobertura, uso del espectro, y plazo de la concesión.

El único “detalle” es que durante casi dos décadas nadie lo quiso aplicar. La norma estaba viva, pero guardada en una gaveta con más telarañas que voluntad política.

Entonces, ¿por qué explota ahora?

Porque, simplemente, llegó el momento de aplicar lo que siempre debió aplicarse.

Durante años, distintos gobiernos optaron por la vía cómoda: prorrogar permisos, mantener tarifas obsoletas y evitar un tema complejo que inevitablemente generaría fricciones.

Hoy lo que está ocurriendo es la ejecución, tardía pero legal, de una obligación establecida hace 17 años.

La verdad, sin adornos

Lo que vemos ahora no es: una decisión caprichosa del Gobierno, un invento de la administración Chaves, ni una ocurrencia de último minuto.

Es Costa Rica aplicando una ley que llevaba casi dos décadas esperando turno.

No nació en Zapote: nació en 2008, y hasta hoy el país se atreve a desempolvarla.

A veces la historia es más simple de lo que parece. Solo había que leer la ley.

Política de privacidad - - Diseñado por PARWEBCR