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La presidenta electa agradeció a Rodrigo Chaves y Pilar Cisneros por ser la “inspiración” del movimiento, y aseguró que su gobierno será de “continuidad” para consolidar la “ruta del cambio”
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isaí Jara, periodista).- En un acto solemne celebrado en el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Laura Fernández Delgado recibió esta mañana las credenciales que la acreditan oficialmente como presidenta electa de Costa Rica para el período 2026-2030. Con un discurso que combinó el agradecimiento al actual gobierno y un contundente mensaje contra el crimen organizado, la sucesora de Rodrigo Chaves dejó claro que su administración profundizará las políticas iniciadas por la actual administración.
Fernández, politóloga de 39 años y figura clave del Partido Pueblo Soberano, se convertirá el próximo 8 de mayo en la segunda mujer en ocupar la primera magistratura en la historia del país, después de Laura Chinchilla. Su triunfo en primera ronda, con más de 1.2 millones de votos, fue interpretado por ella misma como un “mandato contundente” del pueblo costarricense.
Agradecimiento al “movimiento patriótico”
En sus primeras palabras como presidenta electa, Fernández tuvo un reconocimiento especial para el presidente Rodrigo Chaves y la diputada Pilar Cisneros, a quienes señaló como pilares del proyecto que la llevó al poder. “Agradezco a la diputada Pilar Cisneros y al presidente de la República, Rodrigo Chaves, por creer en mí y ser la inspiración para continuar con este movimiento patriótico”, manifestó.
La mandataria electa también extendió su gratitud al Partido Pueblo Soberano, a sus estructuras y militantes, pero sobre todo “al pueblo de Costa Rica, al millón doscientos cuarenta y tres mil ciento cuarenta y un costarricenses que votaron por mí”. Incluso se dirigió a quienes no la apoyaron en las urnas, asegurando que trabajará “incansablemente” para todos por igual, pues le reconocen como su “legítima presidenta”.
Compromiso con la continuidad
El discurso de Fernández estuvo marcado por la defensa de la gestión saliente y la promesa de mantener el rumbo. “Esta elección es una confirmación de que la ruta de la continuidad es la ruta que vamos a seguir transitando. Costa Rica hoy está mejor que hace cuatro años. La gente vive mejor hoy. Eso es absolutamente innegable”, afirmó.
Respaldó sus declaraciones citando indicadores económicos y sociales: “Un país que camina a paso firme consolidando su economía jaguar, con inflación controlada, crecimiento económico, control de precios, disminuciones enormes en el desempleo, en la pobreza, en la desigualdad”, datos que han sido recurrentes en la narrativa oficialista sobre la mejora en la calidad de vida de los costarricenses.
La presidenta electa enfatizó que su gobierno trabajará para eliminar las desigualdades: “La ruta donde el origen humilde, rural, costero o fronterizo, indígena o afrodescendiente no es equivalente a no tener oportunidades para vivir con dignidad. Esa es la ruta del cambio que se inició y que yo consolidaré”.
Llamado a los 57 diputados
Uno de los momentos de mayor intensidad del discurso llegó cuando Fernández se dirigió directamente a los 57 diputados electos que conformarán la nueva Asamblea Legislativa, donde su partido obtuvo 31 escaños, lo que le otorga una base sólida pero no la mayoría calificada.
“Les invito a cerrar filas conmigo en esta cruzada nacional”, exclamó, para luego detallar: “Una cruzada que debe ser de mano dura contra los delincuentes. Los invito a que trabajemos en equipo por recuperar la anhelada justicia pronta y cumplida que se merece nuestro país. A que asumamos como una emergencia nacional la impunidad judicial”.
El mensaje también tuvo un destinatario claro fuera del hemiciclo: “Hoy, que tomo las credenciales como presidenta electa, quiero dar un mensaje claro, directo y frontal al crimen organizado y al narcotráfico. Voy por ustedes. No los queremos en Costa Rica. No vamos a permitir que sigan causando dolor a nuestra gente”.
Reducción histórica del abstencionismo
Fernández destacó como un logro de la jornada electoral la significativa caída del abstencionismo, que se redujo en aproximadamente diez puntos en comparación con procesos anteriores. “Los jóvenes salieron a votar, los adultos mayores salieron a votar, las mujeres de Costa Rica, los territorios indígenas salieron a votar”, enumeró, calificando este hecho como “una muestra clara del patriotismo, del compromiso y del amor que tiene el pueblo de Costa Rica”.
De acuerdo con los datos oficiales, la participación rondó el 66%, muy superior al 60% registrado en las elecciones de 2022, lo que confirma el renovado interés de la ciudadanía por el proceso democrático.
Una elección “de esperanza”
La presidenta electa concluyó su intervención asegurando que “esta elección será recordada por la historia de nuestro país, como una elección libre, una elección democrática, una elección llena de alegría, de entusiasmo y de esperanza, guiada por la fe de nuestro pueblo en que lo mejor está por venir”.
En los próximos días, Fernández iniciará el proceso de transición con el gobierno saliente, mientras ultima los detalles de su gabinete, en el que no se descarta la participación de figuras clave de la administración Chaves, incluyendo la posibilidad inédita de que el actual mandatario ocupe un cargo ministerial