LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- En Goicoechea ya nos sabemos la jugada: llega el día de la reunión ampliada del concejo de distrito y, como por arte de magia, todo parece estar bajo control. Se limita la intervención de regidores y jefes de fracción —lo cual me parece acertado, porque muchas veces convierten el espacio en un simple show publicitario—, pero al mismo tiempo se invita a los amigos, se organizan discursos y se pinta un panorama donde los problemas parecen estar resueltos.
En la transmisión, y frente al jefe, solo se oye lo bonito: aplausos, agradecimientos al síndico, y quejas dirigidas únicamente contra representantes de otros partidos, como si nadie más pudiera tener incidencia en nada. La piñata política no da para repartir tan grande. Los comentarios son favorables y el aire que se respira es que en ese distrito todo marcha bien.
Pero lo más triste llega al final: cuando el síndico debe responder, queda en evidencia la ineficiencia, porque sus palabras no responden absolutamente nada.
Pero la realidad golpea a menos de 200 metros del salón donde se reúnen: calles hechas polvo, esquinas convertidas en basureros, casas en riesgo, parques abandonados, aceras rotas y barrios donde la inseguridad manda más que cualquier acuerdo de concejo.
Esa es la diferencia entre el teatro político y la vida real.
Los concejos deberían ser espacios de verdad, donde se hable de lo que duele en el distrito, aunque incomode. Porque lo que incomoda es lo que urge resolver.
En Goicoechea no necesitamos maquillaje de una tarde para quedar bien en cámara. Necesitamos planes, soluciones y resultados que se noten en la calle, no solo en la transmisión.
Y vos, ¿qué pensás? ¿Los concejos de distrito son espacios de soluciones reales o simples vitrinas políticas?
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Luis Carlos Araya Monge, columnista).- Esta es la esencia del sentir de los ciudadanos: enojo y a la vez solidaridad con la señora presidenta doña Laura Fernández, con don Rodrigo Chaves y con la fracción de gobierno.
Esto no es carbón, ni lo quiera Dios. Pero sí es una advertencia más para quienes creen que estamos veinte años atrás.
_Se debe entender con claridad_: ya este país no quiere más abusos. No quiere más vacas sagradas. No quiere más corrupción y privilegios.
Es hora de sentarnos a hablar civilizadamente. Ojalá así lo comprendan los partidos políticos de oposición.
Con el Frente Amplio no vamos a cambiar nunca. Son la izquierda comunista de ayer. Hoy siguen siendo los representantes de esa izquierda, solo que ahora defienden el mundo progre, ambientalismos trasnochados, los privilegios de las universidades públicas, el feminismo extremo.
En fin… no estorban mucho. Que se queden ahí, en ese mundo, sobreviviendo y añorando la imagen de los Ortega-Murillo, Maduro y los Castro. Abrazados de Albino Vargas y ese sindicalismo desconsiderado con un país que quiere salir adelante.
Porque mientras una clase privilegiada de prebendas y arreglos por debajo carcome el erario público, Costa Rica no avanza.
_Ojalá, lo repito: que los demócratas de este país entiendan que ha llegado la hora de conversar. _
No se equivoquen más creyendo que sus partidos van a sobrevivir defendiendo el _status quo_.
El pueblo ya habló en las urnas. Quiere cambio, quiere resultados, quiere que se respeten los 31 diputados que eligió.
Si no lo entienden hoy, lo van a entender en las próximas elecciones. Pero para entonces ya habremos perdido mucho tiempo todos.
Pongamos esta noche la cabeza en la almohada y empecemos a soñar con la nueva Costa Rica.
Dejamos la exigencia, sí. Tendamos puentes. Depongan el egoísmo y el error de defender lo que ya feneció. Detengan la actitud de oponerse a todo y juntémonos.
Eso es lo que más le conviene a Costa Rica. Permítanle a doña Laura gobernar y empecemos todos juntos a tejer los cambios que el país requiere.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- El funcionamiento del Concejo Municipal de Goicoechea representa un gasto superior a los ₡19 millones mensuales, de acuerdo con estimaciones elaboradas por La Voz de Goicoechea a partir del presupuesto municipal de 2026. El monto contempla el pago de dietas a los regidores propietarios, salarios de ocho asesores políticos, personal administrativo de apoyo, gastos operativos y un contrato de asesoría jurídica externa.
Las cifras han reavivado la discusión sobre la eficiencia de la estructura de apoyo con que opera el órgano deliberativo, particularmente por la coexistencia de asesores políticos y un bufete jurídico contratado para brindar asesoría legal al Concejo, mientras el cantón enfrenta necesidades de inversión en infraestructura, mantenimiento vial, seguridad y otros servicios públicos.
Cada sesión representa un gasto cercano a los ₡3,2 millones
El Concejo Municipal realiza mensualmente cuatro sesiones ordinarias y hasta dos sesiones extraordinarias remuneradas.
Con base en los costos asociados a dietas, asesorías, personal de apoyo y operación administrativa, cada sesión representa un gasto aproximado de ₡3,2 millones, para un costo mensual cercano a los ₡19,2 millones.
Solo por concepto de dietas, cada regidor propietario recibe ₡164.712,56 por sesión. Si asiste al máximo permitido de seis sesiones al mes, puede percibir hasta ₡988.275 mensuales.
Con nueve regidores propietarios, el pago de dietas alcanza aproximadamente ₡8,9 millones por mes, sin considerar las remuneraciones correspondientes a regidores suplentes y síndicos que también participan en las sesiones.
Ocho asesores y un contrato de asesoría jurídica externa
Además de las dietas, el Concejo cuenta con una estructura integrada por ocho asesores políticos: uno asignado a cada fracción política representada en el órgano, además de asesores para la Presidencia y la Vicepresidencia del Concejo.
Paralelamente, la Municipalidad mantiene vigente un contrato con un bufete de abogados externo por un monto de ₡45 millones anuales, destinado a brindar asesoría jurídica en la elaboración de mociones, dictámenes, proyectos de acuerdo y otros criterios legales requeridos por el órgano deliberativo.
La existencia simultánea de ambas estructuras ha generado cuestionamientos sobre un posible traslape de funciones en determinadas materias de asesoría.
Para Randall Mora, contador público consultado por La Voz de Goicoechea, resulta conveniente revisar el modelo desde la perspectiva del uso eficiente de los recursos públicos.
“Estamos pagando dos veces por servicios muy similares: uno emite el criterio jurídico institucional y otro vuelve a analizar los mismos expedientes. Con ocho asesores activos, el gasto aumenta sin que necesariamente exista una mejora proporcional en la calidad de las decisiones o en los resultados para la ciudadanía”, señaló.
Un debate sobre el alcance de las asesorías
El reglamento del Concejo Municipal permite que cada fracción política disponga de un asesor para apoyar la elaboración de propuestas, el análisis técnico y la preparación de intervenciones desde la perspectiva de cada agrupación política.
Por su parte, el contrato suscrito con el bufete jurídico contempla la emisión de criterios legales, revisión de reglamentos y asesoría jurídica para el Concejo Municipal.
Aunque ambas figuras cumplen funciones distintas en su naturaleza, especialistas consultados consideran pertinente revisar el alcance de cada servicio para evitar posibles duplicidades y garantizar un uso más eficiente de los recursos públicos.
Especialistas plantean alternativas para reducir costos
Los expertos consultados por este medio consideran que existen medidas que podrían disminuir el gasto sin afectar la función deliberativa y fiscalizadora del Concejo Municipal.
Entre las recomendaciones destacan:
Reducir el número de asesores y distribuirlos por áreas técnicas, como originalmente se aprobó, en lugar de asignarlos por fracción política.
Delimitar con mayor claridad las funciones del bufete externo y de los asesores políticos.
Exigir informes mensuales de labores a cada asesor contratado.
Publicar de manera permanente los pagos efectuados y los productos entregados por cada contratación profesional.
Asimismo, plantean fortalecer el Departamento Jurídico de la Municipalidad para que asuma parte de las funciones actualmente contratadas de forma externa, con el objetivo de disminuir el gasto anual por asesoría legal.
Otra de las propuestas consiste en valorar la realización de sesiones híbridas o virtuales cuando la normativa lo permita, a fin de reducir costos operativos relacionados con logística, seguridad y viáticos.
La discusión trasciende la cantidad de asesores
Para el doctor Gabriel Ulate Céspedes, del Centro de Estudios Municipales de la Fundación para el Desarrollo Internacional (DSE), el análisis no debe limitarse únicamente al número de asesores contratados.
“La función fiscalizadora no se mide por la cantidad de asesores, sino por la calidad técnica y la independencia de sus criterios. En Goicoechea, el costo por sesión es elevado y la coexistencia de asesorías legales merece una revisión desde la perspectiva de la eficiencia y la responsabilidad en el uso de los recursos públicos.”
El especialista considera que cualquier eventual ajuste debe procurar mantener la capacidad técnica del Concejo sin generar gastos que puedan resultar innecesarios.
Municipalidad aún no responde consulta de este medio
Con el propósito de conocer la posición oficial sobre la estructura de asesorías del Concejo Municipal, el contrato con el bufete jurídico externo y el costo de funcionamiento del órgano deliberativo, La Voz de Goicoechea remitió una solicitud de información a la Oficina de Prensa de la Municipalidad de Goicoechea.
Al cierre de esta edición había transcurrido más de un mes desde el envío de la consulta sin que la Municipalidad remitiera una respuesta oficial, pese a las gestiones realizadas por este medio.
La Voz de Goicoechea mantiene abierta la posibilidad de incorporar la versión institucional en cuanto sea remitida por las autoridades municipales, en apego a los principios de equilibrio informativo, transparencia y derecho de respuesta.
Este versículo, escrito por el rey David, surge de un corazón que ha conocido tanto el peligro como la confianza profunda en Dios. En medio de situaciones inciertas y de la presión de quienes buscaban su daño, David reconoce una verdad fundamental: el alma humana no encuentra su verdadero reposo en nada ni en nadie que no sea Dios.
La expresión «solo en Dios» nos recuerda que muchas veces buscamos alivio, seguridad o satisfacción en el trabajo, en las relaciones, en los bienes materiales o en nuestras propias fuerzas —y terminamos sintiéndonos vacíos o agotados. El descanso del que aquí se habla no es solo reposo físico, sino la paz interior que calma la ansiedad, la inquietud y el miedo: la certeza de que estamos sostenidos por quien tiene todo el poder y todo el amor.
Al decir «de él viene mi esperanza», David nos enseña que nuestra confianza no se apoya en circunstancias favorables ni en planes humanos, sino en la fidelidad de Dios. Cuando ponemos nuestra mirada en Él, la esperanza deja de ser un deseo incierto para convertirse en una seguridad firme: sabemos que Él cuida de nosotros, que tiene un propósito y que nunca nos abandona.
Hoy, este versículo nos invita a detenernos, a soltar las cargas que llevamos en soledad y a volver nuestro corazón a Dios: en Él hallaremos el reposo que necesitamos y la esperanza que no defrauda.
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