La pantalla del voto inteligente

¡Buena nota, papi!
LA VOZ DE GOICOECHEA ( Redacción).- En un barrio de Goico hay un tata que por fin estrenó pantalla nueva. Una de esas planas, de las que hablan con uno y hasta recomiendan qué ver. Pero lo que nadie cuenta es que la pantalla llegó justo un día antes de las elecciones, en una troca blanca con logo de partido y sonrisa de candidato.
El tata, sin brete desde hace rato, se sintió querido como nunca. Le llegaban abrazos, promesas y hasta una canasta con arroz, frijoles y una lata de atún con más campaña que contenido. El candidato lo visitaba cada semana, hablándole bonito: “Cuando gane, usté será mi chofer, socio, confíe.”
Y el tata confió. Se compró una corbata para verse ejecutivo y ya hasta planeaba las vacaciones en la playa con el primer aguinaldo del nuevo trabajo.
Pero pasó lo que pasa siempre: el candidato ganó y se borró del mapa. Ni un mensaje, ni una llamada, ni un ride al súper. Ahora el tata pasa viendo (Mira quién baila) y la mejenga del clásico, mientras la olla sigue vacía. La pantalla, que iba a traer progreso, se volvió el espejo del engaño.
Así que el plan cambió: vender la pantalla “inteligente”, porque en esta historia, papi, lo único que no fue inteligente… fue el voto.
Algún día, el barrio aprenderá a votar por quien menos promete y más hace.
Por quien trae ideas frescas, proyectos de progreso y no canastas de ocasión.
Por quien enseña a pescar, no solo reparte lo que sobra del banquete.
Porque las palabras las lleva el viento… pero las decisiones, esas se quedan en la mesa de cada familia.