La Navidad que no sale en anuncios, pero sostiene al cantón

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Marisol Rvera).- Hay una Navidad que no aparece en los comerciales, que no tiene luces perfectas ni mesas llenas de excesos. No sale en anuncios, no se transmite en cadena y no necesita escenografías. Pero existe. Y sostiene al cantón todos los días del año.
Esa Navidad vive en los hogares donde se hace rendir lo poco. En quienes cuidan a una persona adulta mayor sin descanso. En madres, padres, abuelas y abuelos que priorizan a otros antes que a sí mismos. En familias que, aun enfrentando dificultades, encuentran la forma de compartir lo que hay.
Es una Navidad silenciosa, sin aplausos ni vitrinas. Una Navidad que se expresa en la constancia, en el esfuerzo diario y en la dignidad con la que muchas personas enfrentan realidades complejas. No es solo una fecha del calendario: es una forma de resistir y de seguir adelante.
En los barrios de Goicoechea, esta Navidad se manifiesta en gestos pequeños pero profundos: una puerta que se abre, una conversación sincera, una ayuda ofrecida sin condición. Acciones que no buscan reconocimiento, pero que mantienen unida a la comunidad cuando el cansancio pesa más.
Mientras el consumo promete felicidad inmediata, esta otra Navidad enseña algo distinto: que el valor de una comunidad no se mide por lo que muestra, sino por cómo cuida a quienes más lo necesitan. Está en la solidaridad cotidiana, en la empatía que no se publica y en el compromiso que no espera fechas especiales.
Reconocer esta Navidad es también reconocer a quienes la sostienen. Personas que no piden nada a cambio, que no buscan protagonismo y que, aun así, siguen estando, incluso cuando no hay luces ni celebraciones.
Que estas fiestas nos permitan mirar más allá de lo visible y valorar esa Navidad que no sale en anuncios, pero que mantiene vivo al cantón con humanidad, esfuerzo y esperanza.