La Hormiga Investigadora…“Pequeña, persistente y alérgica a las excusas.”

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley M. Gutiérrez, periodista).- ¡Saludos, sufridos contribuyentes! Aquí vuelve su insecto himenóptero favorito, ese que no necesita gafete municipal para entrar hasta la cocina y que tiene el olfato entrenado para detectar el tufo a ineficiencia. Ya saben: yo investigo un poco en serio y un poco en broma, aunque viendo el panorama, la broma se cuenta sola. No miro colores ni puestos, solo verdades. Y un aviso: si sienten que les pica la conciencia, no se rasquen, que se van a poner ronchosos.
¿Coalición o reciclaje de etiquetas?
Empezamos con el “bombazo” del jueves. Resulta que autoridades municipales de 11 partidos distintos se unieron para apoyar a Claudia Dobles y su Coalición Agenda Ciudadana para el 2026. ¡Qué pluralidad! ¡Qué diversidad! ¡Qué… oh, espera! Al revisar la lista con mi lupa de hormiga, resulta que la inmensa mayoría son del PAC.
¡Qué sorpresa más inesperada! Es como si yo anunciara una convención de insectos de 11 especies distintas y solo llegaran hormigas con diferentes sombreros. Cambiarle el nombre al envoltorio no quita que el caramelo sea el mismo de siempre. Muchachos, el “disfraz de novedad” les queda un poco ajustado, se les ven las costuras rojiamarillas por todo lado.
Goicoechea: El triángulo de las Bermudas de la información
En nuestro amado cantón, la transparencia es como un unicornio: todos hablan de ella, pero nadie la ha visto. Don Elvis Solano, vecino de Goicoechea, pidió información hace meses. Esta semana le llegó un oficio que, en teoría, respondía sus dudas. Digo “en teoría” porque el documento es tan general y vago que parece una galleta de la fortuna escrita por un político en campaña.
¿Respuestas? Ninguna. ¿Dudas nuevas? Todas. En la Municipalidad son expertos en el arte de escribir mucho para no decir absolutamente nada. Don Elvis, le recomiendo una lupa más potente que la mía, porque entre tanta palabrería oficialista es imposible encontrar la verdad.
Luces, Cámaras y… ¿Dónde está la plata?
Termina el 2025 y las fiestas de fin de año en “Goico” dejaron a más de uno con el ceño fruncido. No por la alegría, sino por el nivel de los eventos. Los contribuyentes se preguntan: ¿Cuánto se gastó en esto? Porque, seamos honestos, las actividades de años anteriores tenían más gracia. Pareciera que el presupuesto se evaporó en el camino o que contrataron el show con el vuelto del pan. Queremos ver las facturas, señores, porque para fiestas mediocres, mejor nos quedamos viendo el calendario.
Mata de Plátano: Un distrito en pie de guerra
Mientras los de arriba se reparten las fotos, en los barrios la gente está al borde del colapso. En Urbanización Bruncas, Kamir y El Maderal, los vecinos están luchando uñas y dientes por sus áreas verdes, zonas demaniales y derechos de vía. Es increíble que la ciudadanía tenga que hacer el trabajo que le toca a la Municipalidad: cuidar el patrimonio de todos.
Y ni hablemos de la basura. El cantón parece un vertedero a cielo abierto. Seamos realistas: el alcalde tiene su cuota, pero el Concejo Municipal está más dormido que un oso en invierno. ¿Y el reglamento para castigar a los cochinos que tiran residuos? Bien, gracias, juntando polvo en algún escritorio. ¡Ya es hora de actuar severamente contra los irresponsables!
Por cierto, ¿alguien ha visto al Área Rectora de Salud? El regidor Luis Carlos Barquero les tiró la bola por el “despelote” de la basura y parece que la bola cayó en un agujero negro. ¡Despierten! La salud pública no espera a que ustedes terminen de tomar café.
Reflexión navideña (con piquete)
Ya casi es Navidad. Desde este hormiguero les deseamos una linda Nochebuena. Pero ojo: no caigan en el consumismo desenfrenado ni en fiestas banales. Son días para la reflexión y la solidaridad con los que menos tienen. Menos luces de neón en el parque y más empatía en la calle.
Remate político: Dice el dicho que “año nuevo, vida nueva”, pero en la política nacional y local parece que el lema es: “año nuevo, la misma excusa con otro logo”. Entre candidatos “reciclados” y municipalidades que responden con jeroglíficos, el ciudadano sigue siendo el que paga la fiesta… aunque la orquesta toque desafinado.
Por ahora es todo, nos vemos en la próxima entrega… donde otros barren, la hormiga escarba.
