La Hormiga Investigadora: La tristeza navideña y el bosque Intocable

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley M Gutiérrez, periodista).- ¡Un saludo a nuestros lectores! Y recuerden, si sienten un picor al leer esto, no se rasquen, porque les prometemos que los ronchosos que salen son purita realidad… y no tienen cura.
El Maderal respira… ¡Y el SINAC trabaja! (Por ahora)
En una acción que nadie vio venir (sarcasmo, amigos, sarcasmo), el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) ha puesto freno a la intención de convertir la Finca El Maderal, en Mata de Plátano de Goicoechea, en un basurero glorificado. ¡Qué sorpresa! Resulta que donde algunos solo veían “potencial de acopio” y “futuras montañas de composta”, el SINAC vio algo rarísimo: ¡más de 7 hectáreas de bosque y posibles nacientes de agua!
La comunidad, esa gente que vive ahí y por lo tanto no tiene ni idea de lo que habla, insiste en que El Maderal es “bosque, agua, reserva ecológica comunitaria” y, en un desplante de audacia geográfica, declararon que “no es el patio trasero de nadie”. Es admirable ver cómo se ponen tan sentimentales por un simple pedazo de tierra que bien podría albergar los deshechos de todos nosotros. ¡Qué falta de visión empresarial!
Por ahora, El Maderal “respira” mientras la comunidad “vigila”. O sea, tenemos un culebrón ambiental con final incierto, pero con el glorioso plot twist de que las autoridades realmente hicieron su trabajo. ¡Un aplauso, con la esperanza de que no sea la única vez!
Periodismo y su mecánica: La incomprendida obra maestra
Hay algo que esta Hormiga nunca logrará entender, y es esa gente que cree que el periodismo es como una máquina de vending donde uno mete su moneda de opinión y sale el titular que quiere. Los medios, sean impresos, digitales o con señales de humo, tienen una “mecánica interna” (qué nombre tan elegante para decir “un montón de reglas que no te contaremos”). Esta mecánica se asegura de que el contenido no solo “informe”, sino que también “eduque y entretenga de manera responsable”.
Pero, ¡ay, tragedia! Llega “Don Sabelotodo”, lee algo que no encaja con su universo personal y ¡zas! El medio es vendido, irresponsable, manipulador, y hasta posiblemente dirigido por extraterrestres. Querido Don Sabelotodo: que un contenido no esté alineado con su única y absoluta verdad no lo deslegitima. Solo significa que usted tiene que leer más allá de su burbuja. ¡Deje de desgañitarse, que su opinión no es una noticia de última hora!
Navidad en Goicoechea: El milagro del olvido burocrático
En nuestra municipalidad se ha cultivado una hermosa tradición navideña: llevar regalos a los niños con menos recursos. Todo iba perfecto, año tras año, la máquina de la buena voluntad funcionaba sin fallas.
Pero este año, el espíritu navideño de la desorganización se apoderó de una funcionaria. Ella, en un acto de heroísmo involuntario, “olvidó” cerrar el formulario de inscripción a tiempo. Resultado: la lista de niños creció exponencialmente, superando por millas la cantidad de regalos disponibles.
Ahora, se vislumbra la escena más desgarradora de la Navidad: filas de angelitos con ojos brillantes, esperando su juguete, solo para ser recibidos por el gélido anuncio: “Usted no, mi cielo. Se nos olvidó contar bien. Vuelva el año que viene.” Es una lección cruel sobre la importancia de un clic a tiempo. ¡Qué gran manera de enseñar a los niños sobre la falla sistémica en la vida real! Ojalá que la funcionaria reciba una dotación industrial de memoria como regalo de Navidad.
Misterios de patentes y malos olores
Muchos vecinos de Guadalupe andan con la intriga en el cuerpo (no se rasquen). La pregunta del millón es: ¿El Bar Chava, ese templo de la diversión en El Alto, ya pagó la supuesta deuda millonaria de patentes? Si es así, significa que esa suma de dinero existía. Si no, significa que la municipalidad ha estado “dejando ir” un buen montón de efectivo. Consultaremos a la oficina de Patentes y les contaremos si la fiesta volverá o si el bar sigue en el purgatorio fiscal. ¡Qué intriga!
Por cierto, el director Ambiental de la muni de Goicoechea está “celebrando a todo pulmón los avances ambientales en el Palacio Municipal”. ¡Excelente! La Hormiga Investigadora aplaude que la oficina tenga su basurero reciclador y sus bombillos ahorradores. Pero, a riesgo de sonar aguafiestas, nos preguntamos: ¿Y el resto del cantón? Porque, afuera del palacio, el panorama es más bien una sinfonía de malos olores y basurales. ¡No sea ambientalista de escritorio, director!
Recolectoras: El show debe continuar… En el taller
No hay manera de enderezar esta carreta. Las recolectoras de basura siguen de tour indefinido por el taller mecánico. Mientras tanto, las aceras y áreas verdes lucen una nueva y moderna decoración: montones de basura.
Este pequeño “inconveniente” les cuesta a los vecinos millones de colones, pero, ¿quién cuenta el dinero cuando hay que mantener la mecánica local ocupada?
La Hormiga deja una pregunta en el aire, susurrada por más de un vecino: ¿Es cierto que esas recolectoras fueron compradas al mismo taller donde ahora están permanentemente en proceso de arreglo? Si esto es verdad, sería un círculo virtuoso de negocios… para el taller, claro.
¡Por ahora es todo! La Hormiga Investigadora se retira a picar algo más… O quizás a rascarse un poco.
