La Hormiga Investigadora

Por la única hormiga que todavía no ha sido declarada “plaga municipal”
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley M. Gutiérrez, periodista).- ¡Atención, mis queridos bípedos de cemento, asfalto y promesas recicladas! Regresa su insecto favorito: esa hormiguita incómoda que mete las antenas donde nadie quiere que las meta y sale con información suficiente para causar urticaria política de tercer grado. Porque sí, aquí seguimos vivitos y coleando, aunque más de uno ya debe haber incluido en el presupuesto municipal una partida extraordinaria para “fumigación selectiva de insectos chismosos”.
Pero lamento informarles que esta hormiga es más resistente que una cucaracha sobreviviendo a un apagón institucional.
Y hablando de apagones… tremendo cortocircuito provocó la publicación de Goicoechea al Desnudo cuando soltó la bomba de que el despido del funcionario Pizarro supuestamente tenía nombre y apellido desde antes: abrirle espacio a la hermana del abogado que llevó el órgano director que recomendó el despido. ¡Ay, mamita! En este cantón los conflictos de interés brotan más rápido que los huecos después de la lluvia.
Lo más divertido es que en ese caso hubo cuatro órganos directores: dos llevados por un abogado y dos por una abogada. Y aquí entra el momento “novela de las ocho”: el abogado asegura, con mano en el corazón y jurando por el Santo Cristo de Esquipulas, que jamás había visto a la nueva funcionaria en toda su existencia terrenal… hasta el lunes pasado, cuando se la presentaron oficialmente al personal.
Ahora el pobre hombre anda rezando para que este asunto no le explote en la sala de la casa. Porque uno ya se imagina el interrogatorio doméstico:
—¿Y vos de verdad no conocías a esa muchacha?
—¡Mi amor, te lo juro! ¡Solo coincidimos en un órgano director!
Mientras tanto, la cena enfriándose y el grupo de WhatsApp del Concejo Municipal convertido en Netflix.
Por otro lado, parece que la presidenta del Concejo Municipal finalmente entendió que hacer política amarrada a otro partido era como correr una maratón con chanclas. Así que decidió replantear su estrategia para el periodo 2026-2028. Algunos dicen que maduró políticamente. Otros dicen que simplemente cambió de camiseta antes de que empezara el segundo tiempo.
Pero bueno, en Goicoechea las lealtades duran menos que un helado en parada de buses de Purral al mediodía.
Y ya que hablamos de milagros, el pasado primero de mayo ocurrió algo que ni Walter Mercado se habría atrevido a predecir: distintas fuerzas políticas del Concejo Municipal lograron ponerse de acuerdo. Sí, leyó bien. Se alinearon los planetas, Mercurio dejó de retrogradar y por unos minutos todos fingieron llevarse bien.
Pero esta hormiguita no nació ayer ni vino en combo infantil. Aquí hay olor a estrategia familiar. Porque algunos sospechan que el PLN sigue aplicando su famoso método de “entre primos, tíos y allegados nos acomodamos”. Y es que en este hormiguero los acuerdos políticos duran exactamente lo mismo que una promesa de campaña después de las elecciones.
Mientras tanto, la alcaldía municipal parece haber encontrado una solución brillante para el problema de reubicación de asentamientos en Purral: dejárselo al próximo gobierno. Una técnica administrativa conocida científicamente como “patear la bola y salir corriendo”.
Según vecinos, la jugada es como heredarle a un hijo la deuda del casino junto con un abrazo y un “después vemos”. Así que la próxima administración recibirá un paquetito envuelto en papel de regalo que dice “urgente”, adornado con una tarjeta que reza: “No fue culpa nuestra”.
Y atención a esta joyita urbanística digna de una telenovela de Teletica a las nueve de la noche. Resulta que, en la Urbanización Colonia del Río, en Guadalupe, una vecina construyó su vivienda sin permisos municipales. Pero tranquilos, porque aparentemente encontró una solución arquitectónica revolucionaria: enamorar a un alto funcionario de ingeniería municipal.
Sí, señoras y señores. Cupido ahora también tramita permisos.
La estrategia fue simple: pagó una parte, lanzó unas sonrisas estratégicas y ¡pum!, la construcción apareció terminada como por arte de magia. Resultado final: paredes listas, techo instalado y todo bajo la ancestral doctrina municipal del “aquí no ha pasado absolutamente nada”.
¿Cómo se llama eso? ¿Corrupción romántica? ¿Urbanismo sentimental? ¿Chorizo con mariposas?
Porque si eso cuenta como trámite legal, yo también voy presentando mi candidatura oficial para Reina del Hormiguero 2026.
Y para cerrar con broche de oro, hoy fue el famoso “traspaso de poderes” en el Gimnasio Nacional. Delegaciones de todo el país llegaron a La Sabana y dicen que rugían miles de jaguares. Pero no se emocionen: no era un concierto ni la Sele clasificando al Mundial. Eran políticos prometiendo exactamente lo mismo de siempre… solo que ahora con corbata nueva y slogan reciclado.
Por ahora, esta hormiguita se retira a su nido a limpiarse las antenas, afilar el aguijón y preparar más veneno… perdón, más información de interés público.
No olviden dejar sus migajas en los comentarios. Aquí todo se investiga. Hasta los silencios.