La deuda digital que no puede esperar: la comunicación municipal como rendición de cuentas

Published by Redacción on

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- En la era de la inmediatez, donde la información viaja a la velocidad de un clic, las páginas web oficiales de las municipalidades deberían ser mucho más que un escaparate estático. Deberían ser el reflejo fiel y actualizado de la gestión pública, la bitácora transparente de lo que se hace, cómo se hace y para quién se hace. Sin embargo, un simple recorrido por los portales institucionales de varios cantones revela una realidad que incomoda: la desactualización, la fragmentación y, en el peor de los casos, el silencio digital.

Mientras que en Vásquez de Coronado la última noticia oficial data del 6 de marzo y en Moravia se actualiza con cuentagotas hasta el 23 de marzo, en Goicoechea el panorama es francamente alarmante. La sección de noticias de su página oficial se congeló el 3 de noviembre de 2025. Han pasado meses y el reloj institucional parece haberse detenido, como si la gestión municipal hubiese entrado en una pausa indefinida. Esta situación no es una mera anécdota técnica; es un síntoma grave de desconexión con la ciudadanía.

La pregunta que surge es incómoda pero necesaria: ¿cómo puede una institución rendir cuentas si su principal vitrina oficial está en estado de abandono? La actualización periódica de los sitios web no es un acto menor ni una labor estética. Es, en esencia, un ejercicio de transparencia activa. Es la manera de decirle al vecino, al comerciante o al ciudadano común: “Esto estamos haciendo con sus recursos y su confianza”.

Frente a este vacío, muchos gobiernos locales han optado por una salida aparentemente práctica: volcarse casi exclusivamente a las redes sociales. Facebook se ha convertido en el nuevo “boletín oficial” de múltiples direcciones municipales, cada una manejando su propio perfil, sus propios horarios y sus propios criterios de publicación. Si bien estas plataformas ofrecen inmediatez y cercanía, también introducen un problema de fondo: fragmentan la información, dificultan el acceso ordenado a los acuerdos y decisiones, y subordinan la comunicación institucional a los algoritmos cambiantes de corporaciones privadas.

Esto nos lleva a una reflexión de fondo, que atañe tanto a la ética como a la profesionalización de la comunicación pública: ¿es responsable que la memoria institucional repose en plataformas privadas, en lugar de estar resguardada en un sitio web propio, accesible para todos sin necesidad de tener una cuenta en una red social? La respuesta parece obvia, pero la práctica demuestra lo contrario.

Las páginas oficiales son el pilar de la transparencia. En ellas debe quedar registrada la historia de la gestión: los acuerdos de concejo, los presupuestos ejecutados, las licitaciones, las acciones ante emergencias y, sí, también las noticias que explican el rumbo del cantón. No se trata solo de publicar por cumplir; se trata de informar con orden, claridad y permanencia.

La transformación digital avanza sin pedir permiso, y las municipalidades no pueden quedarse atrás. Mantener actualizados los sitios web no es un lujo tecnológico reservado para las grandes ciudades; es una responsabilidad legal y moral para cualquier gobierno local que pretenda ser llamado democrático.

La deuda digital de nuestras municipalidades no es menor. Es una deuda con la transparencia, con el derecho a la información y con la confianza ciudadana. Desde La Voz de Goicoechea, hacemos un llamado a las autoridades municipales, particularmente a las de nuestro cantón, a que entiendan que la comunicación no es un gasto accesorio, sino el hilo conductor que une la gestión con la gente. Porque un gobierno que no informa, sencillamente, no rinde cuentas. Y quien no rinde cuentas, tarde o temprano, pierde la legitimidad para gobernar.

Política de privacidad - - Diseñado por PARWEBCR