Juan Carlos Solano Esquivel: un vecino que inspira con su liderazgo y amor por Goicoechea


LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- En las montañas frescas de Rancho Redondo, donde la agricultura huele a tradición y la comunidad todavía se saluda por su nombre, vive Juan Carlos Solano Esquivel, un vecino que ha hecho del servicio y la superación personal una forma de vida.
Administrador de empresas y funcionario de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) desde hace más de dos décadas, Juan Carlos ha recorrido un largo camino dentro de la institución, pasando de ser cajero a ocupar puestos de jefatura. “Esta empresa me ha dado la oportunidad de crecer, aprender y conocer el valor de servir. Es un orgullo formar parte de una organización con tanto prestigio y compromiso con el país”, contó a La Voz de Goicoechea.
Pero detrás del profesional hay un ser humano que no olvida sus raíces ni a su comunidad. Vecino de Vista de Mar, Rancho Redondo, Juan Carlos ha dedicado buena parte de su tiempo libre a apoyar iniciativas locales. Ha presidido tanto la Asociación de Desarrollo de Rancho Redondo como la Unión Cantonal de Asociaciones de Desarrollo Comunal de Goicoechea, dos espacios donde ha impulsado proyectos que buscan mejorar la calidad de vida de los vecinos.
“Creo que las organizaciones comunales deben reinventarse. No pueden ser obstáculos para el desarrollo, sino aliados que trabajen junto al gobierno local y central para sacar adelante a nuestras comunidades”, afirma con esa convicción tranquila que solo da la experiencia.
Una visión de cambio y esperanza
Juan Carlos cree firmemente que todos los seres humanos deben detenerse de vez en cuando a revisar su camino y atreverse a cambiar. “He tenido la bendición de aportar al crecimiento de una gran empresa, pero también siento que es momento de mirar hacia nuevos horizontes. Uno debe prepararse siempre para asumir los retos que Dios pone en el camino”, expresó.
Su mirada va más allá del ámbito laboral. Le apasiona inspirar a otros a dar lo mejor de sí desde donde estén. “Necesitamos personas que trabajen con actitud positiva, que busquen la excelencia y que generen impacto real en sus comunidades. Solo así tendremos un mejor cantón y un mejor país”, asegura.
Un vecino con valores y corazón
Hablar con Juan Carlos es descubrir a alguien que combina la disciplina con la humildad. “No me gusta hablar mucho de mí, pero me considero una persona leal, con valores, comprometido con las misiones que se me encomienden. Mis abuelos maternos me enseñaron a ser agradecido y a poner siempre a las personas primero”, confiesa con sencillez.
Su mensaje final es tan inspirador como genuino
“Quiero un mejor Goicoechea, una mejor Costa Rica. Estoy convencido de que eso se logra trabajando con honestidad, compromiso y amor por la comunidad.”
En tiempos donde el liderazgo muchas veces se confunde con protagonismo, la historia de Juan Carlos Solano Esquivel recuerda algo esencial: que servir con humildad, pensar en el bien común y actuar con corazón sigue siendo la forma más auténtica de transformar una comunidad.