El Comité Auxiliar Cruz Roja en Ipís y… un Final no Muy Feliz

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo R Del Valle Garbanzo, columnista).- Sentido común, la historia del Comité Auxiliar Cruz Roja en Ipis ha sido como esperar ver un lindo atardecer y a última hora se viene un aguacero con toda su furia de truenos, rayos, vendaval, lluvia y demás.
Esta analogía ocurrió en el Distrito de Ipis, con la actividad del Comité Auxiliar de la Cruz Roja, el cual se ubica a 50 metros al Sur de la Plaza de Deportes de Ipis en la Ciudadela Rodrigo Facio.
El local actual, desde el año 1961 estaba destinado para esa actividad y, en el año 1964 oficialmente inicia labores la Benemérita, de previo la comunidad se organizó y su aporte en su construcción fue fundamental hasta su apertura.
Muchos que hoy no se encuentran con nosotros aportaron mano de obra, materiales y diferentes actividades que, al final y muy orgullosos dejaron cristalizado el sueño de la comunidad de Ipis, actualmente el terreno lo traspaso la Municipalidad de Goicoechea a la CRC.
Con el paso de los años y con administraciones algunas con mucho esfuerzo y dedicación sin recibir nada a cambio, mantuvieron al frente a uno de los mejores Comités Auxiliares de la región, mejores como; personal voluntario en cantidades y la mejor atención pre hospitalaria a las comunidades circunvecinas.
Mientras, en la Sede Central en aquella época se ubicada a un costado del Ministerio de Salud en San José (hoy están ubicado en Zapote), y con sus recursos algunos provenientes de Leyes para mantener funcionando esos Comités Auxiliares, que hoy ronda los 133 aproximadamente en todo Costa Rica, en el caso de Ipis la Municipalidad aportaba recursos y equipos, también y así constaba en los acuerdos municipales respectivos para beneficio de ése distrito.

Con los cambios generacionales se modificaron muchas cosas, antes si usted estimado lector, divisaba una ambulancia reconocía de que Comité era, es decir, antes las Unidades se les rotulaba de que Distrito o Cantón provenía, con los cambios se eliminó esa práctica, con esta decisión se perdió la identidad de los Comités.
Se continuó con nuevos Administradores y se esperaba un renacer del servicio ya deteriorado, mientras tanto los Socorristas voluntarios disminuía su asistencia, el personal asalariado debieron cubrir esos faltantes con tiempo extraordinario, en virtud de que antes laboraran 12 horas al reducirse esa jornada a ocho horas hubo un desfase de cuatro horas el cual debió de cubrirse de forma extraordinaria, porque el servicio siempre se ha prestado 24/7.
Una acumulación de deudas, (pago de planillas, servicios básicos intermitentes, equipos y combustible y mantenimiento con un monto muy alto que el comité con sus propios recursos no pudo cubrir (venta de tamales, algunos bingos, colectas etc.).
Luego vino la etapa de unificación de Comités Auxiliares, en este caso Guadalupe e Ipis en uno solo Comité, teniendo como base Guadalupe, así, los activos destinados para Ipis se trasladan a Guadalupe quedando únicamente el local cerrado a la fecha y así Ipis perdió todas las opciones de una posible reapertura.
La comunidad intentó una apertura de ayuda para el Comité para evitar su cierre, se realizaron reuniones, pero había un punto de relevancia que no permitió la continuación del proceso, siendo la CRC una Asociación privada la cual cuenta con Estatutos y Reglamentos era indispensable que, se capacitara a los vecinos interesados con cursos básicos, de esta manera se ingresaría al proceso de formación de voluntarios, es aquí en donde inicia la debacle para la comunidad.
Muchos vecinos alzaron la mano para retomar las riendas del Comité Auxiliar de Ipis ya agonizante, pero hubo condiciones por parte de la jerarquía de la Sede Central, de que quienes tuvieran interés debían primero capacitarse luego, caminar la ruta del voluntariado y finalmente luego de unos meses, poder afiliarse como Asociado esto último es opcional y así tener derecho incluso a formar parte de Junta Directiva en este caso el de Ipis, por lo que se tenía planificado por parte de la comunidad no fue posible siquiera exponerlo porque había una limitación explícita, quién no fuera integrante de CRC y debidamente capacitado no tendría injerencia , es decir las reuniones previas entre la comunidad y CRC no tenían puerto seguro porque el tema de afiliación no se expuso de manera adecuada.
Se requería un mínimo de 6 meses para interactuar con Jefaturas o Direcciones Regionales posteriormente, con esa condición entrarle al problema de Ipis, como vemos el horizonte continúa nublado porque, quienes se ofrecieron en ayudar aun participando en reuniones previas al no mencionarse la afiliación, en la toma de decisiones no iban a ser considerados por no ser parte de la Asociación.
Aclarar que, aunque se creara una Comisión entre vecinos y algún representante de CRC, esta no tendría un efecto inmediato decisorio, ¿por qué? Porque para tomar una decisión de reapertura, debe de tener el aval de la Gerencia General, algunos departamentos intermedios con opinión financiera y la decisión final el Consejo Nacional, y todo lo anterior sin considerar el criterio de la comunidad o sus representantes por no estar afiliados y lo que se resolviera en esa hipotética Comisión sería irrelevante y sin trascendencia porque la decisión que cuenta es a lo interno de la Asociación.
El costo promedio de mantener un Comité Auxiliar a “puro” Permanente puede rondar los doce millones de colones mensuales, promedio: dos choferes dos socorristas, costos de gasolina, servicios etc.
Adicionalmente súmele la deuda del Comité que argumenta la Administración de CRC que tienen con la Sede Central (¿se presume que la CRC es una sola, excepto en deudas?), la cual números más números menos ronda los doscientos y pico de millones de colones.
La función del Voluntario es la persona que asiste a un Comité para instruirse en el tema mientras se va capacitando y obteniendo sus títulos, luego ingresaría como parte de esa gran familia, el voluntario no recibe pago alguno, pero mensualmente debe de aportar horas al Comité, pero también tiene una función esencial, son los que eligen con su voto a las Juntas Directivas de los Comités donde se permitan si no hubiere Junta Directiva el Jefe Regional o quien ostente poder de decisión nombra un Administrador para los Socorristas Voluntarios y los permanentes.
Como vemos a lo interno en Cruz Roja es otro mundo, y en el caso de Ipís imperó la regulación, los reglamentos no así la opinión ni el deseo de colaboración y de socorrer (parece paradójico) que se ofrecía porque el tecnicismo no lo permitió.
Este comentario no pretende criticar a la noble y benemérita Cruz Roja Costarricense, quienes siempre han demostrado mucha responsabilidad y con gran tesón llevan adelante su humanitaria obra, pero es bueno a veces conocer porque se dejó a la deriva un Comité auxiliar que en otros tiempos fue un Baluarte del trabajo del Voluntariado.
Esperemos alguna alternativa de rescate a ese Comité, tiene la palabra quienes administran la Cruz Roja Costarricense ante las organizaciones comunales del Distrito de Ipis y alrededores porque ahora el tiempo de respuesta se amplía un poquito más por estar concentrados los recursos en un solo lugar, Guadalupe.
Debe estar conectado para enviar un comentario.