Goicoechea da cátedra de democracia en una jornada histórica

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- El cantón de Goicoechea no solo cumplió con su cita en las urnas este domingo 1 de febrero; lo hizo con una vitalidad que desmiente el fantasma del desinterés. Desde las primeras luces del alba hasta el cierre de los centros a las 6:00 p.m., las calles de nuestros distritos se tiñeron de los colores de la participación, transformando una jornada electoral en una verdadera fiesta cívica.
Un cantón que responde al llamado
Con un padrón electoral de 93,435 personas (donde la fuerza femenina lideró con 48,869 electores frente a 44,566 hombres), el compromiso fue palpable. La apertura de las 159 Juntas Receptoras de Votos, distribuidas en 13 centros estratégicos, se realizó sin contratiempos, un mérito que Mario Retana, presidente de la Junta Cantonal Electoral, destacó como una muestra de la madurez organizativa de nuestra comunidad.
“Goicoechea contó en esta ocasión con centros abiertos desde las 6:00 a.m. sin ningún contratiempo ni incidencias”, confirmó Retana, subrayando la fluidez del proceso.
El fin de la apatía
Lo más destacable de este domingo fue, sin duda, la gran afluencia de votantes. Tras años donde el abstencionismo marcó la pauta (alcanzando cifras preocupantes del 40.3% en la primera ronda de hace cuatro años), lo visto hoy en los centros educativos del cantón sugiere un cambio de rumbo.
Los ciudadanos de Goicoechea entendieron que el silencio en las urnas no es una opción cuando se trata de definir el futuro presidencial y legislativo del país.
Balance de la jornada en cifras:
Total de electores 93,435
Padrón femenino: 48,869
Padrón masculino: 44,566
Juntas receptoras: 159
Centros de votación: 13
Esta jornada reafirma que el espíritu democrático sigue vivo en el corazón de Goicoechea.
Más allá de los resultados que emanen del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), el cantón ya ganó: ganó en participación, en orden y en civismo.
En La Voz de Goicoechea celebramos que nuestra comunidad haya sido protagonista y no solo espectadora de la historia costarricense.