Diputados reconocen al Parlamento Cívico Ambiental como referente en legislación ecológica

Published by Redacción on

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Aníbal Porras).- El Parlamento Cívico Ambiental (PCA) cerró su más reciente rendición de cuentas con un respaldo inusual —y bastante sonoro— desde la Asamblea Legislativa. Diversos diputados destacaron al PCA como un “puente esencial” entre la ciudadanía y el Congreso en materia ambiental, consolidándolo como un actor clave para orientar las decisiones ecológicas del país.

Un laboratorio ciudadano que produce… y produce mucho

Creado en 2019, el PCA funciona como un espacio permanente de articulación entre organizaciones sociales, academia, empresas y comunidades. Y aunque su trabajo es voluntario, su impacto tiene cifras de peso: su aporte anual en horas profesionales supera los ₡171,7 millones, una especie de “subsidio ciudadano” al fortalecimiento de la agenda verde nacional.

Entre noviembre de 2024 y octubre de 2025, el Parlamento alcanzó un récord de productividad: 21 dictámenes técnicos de proyectos de ley en promedio por año, abarcando áreas como biodiversidad, recursos hídricos, energía, justicia ecológica, derechos humanos, turismo sostenible y economía verde.

Desde 2023, el PCA ha elaborado 59 dictámenes, y la demanda no deja de crecer: el 81% de los dictámenes de 2025 fueron solicitados expresamente por comisiones legislativas o diputados, un salto notable desde el 23% registrado apenas dos años atrás. En otras palabras, el PCA pasó de ser un consejero ocasional a convertirse en un “consultor legislativo” de cabecera.

Diputados resaltan el valor del diálogo y la evidencia

Durante la actividad, las valoraciones de los legisladores remarcaron la importancia de contar con un espacio ciudadano que acompaña la labor legislativa con análisis técnicos y enfoques de justicia ambiental.

Katherine Moreira subrayó que el PCA reafirma el valor de la participación ciudadana. Recordó que “las decisiones más acertadas y justas nacen del diálogo entre las instituciones y las personas”.

María Marta Padilla elogió la retroalimentación constante con la sociedad civil, señalando que estas perspectivas enriquecen la labor legislativa en temas ambientales.

Otras diputadas destacaron la urgencia de legislar desde la evidencia y la empatía, especialmente ante conflictos como la minería a cielo abierto en Crucitas.

Priscila Vindas fue enfática: “No se trata de impedir el progreso, sino de proteger la vida y la dignidad de las personas”. Añadió que defender el agua, los bosques y la salud comunitaria es defender “el futuro de Costa Rica”.

Proyectos clave: Crucitas y La Carpintera

El evento concluyó con la presentación de propuestas ciudadanas impulsadas por el PCA, entre ellas proyectos vinculados a Crucitas y La Carpintera, dos territorios emblemáticos en la discusión nacional sobre patrimonio natural y explotación ambiental.

Como colofón, quedó una frase que amarró toda la jornada con la precisión de un buen titular ambientalista:

“El futuro de Costa Rica se siembra, no se excava”.

El PCA nació bajo el impulso de la Fundación Konrad Adenauer y el Departamento de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa. Hoy, a seis años de su creación, no solo se mantiene, sino que se consolida como un pilar de la democracia ecológica y un aliado estratégico para un país que pretende —al menos en el discurso— liderar la sostenibilidad en la región.

Y si algo dejó claro esta rendición de cuentas es que, cuando la ciudadanía se organiza, los árboles de la democracia dan mejores frutos… y menos tala.

Política de privacidad - - Diseñado por PARWEBCR