¿Cómo nos van a proteger? Las propuestas de seguridad analizadas sin fanatismo

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- Costa Rica enfrenta hoy el momento más delicado en materia de seguridad desde la abolición del ejército. La inseguridad ya no es un fenómeno aislado o lejano: se siente en las escuelas, en los parques, en la calle del barrio y en la conversación familiar de cada noche.
Ante este escenario, las propuestas de quienes aspiran a gobernar el país no solo son programas de política pública: son decisiones sobre el país que queremos ser.
En este análisis, observamos cuatro visiones distintas sobre cómo enfrentar la crisis, correspondientes a cuatro candidatos.
Laura Fernández: Orden institucional con posibilidad de medidas excepcionales
Propone una estrategia centrada en la modernización del Estado, mejor coordinación policial e inteligencia integrada.
Uno de los puntos más discutidos que ella misma ha señalado es la posibilidad de implementar toques de queda en zonas de alta criminalidad.
Esto abre una reflexión necesaria:
Puede reducir movilidad criminal. Pero también limita la libertad de circulación, base de nuestra vida democrática.
Las medidas extraordinarias solo pueden sostenerse con límites claros, duración definida y control judicial, para que no se normalice la excepción como regla.
Álvaro Ramos: Mano dura y presencia armada en el territorio
Apuesta por un enfoque frontal y coercitivo: más policías, más patrullas, más cárceles y presencia armada en comunidades tomadas por bandas.
Ofrece una narrativa de orden inmediato, pero enfrenta el riesgo del populismo punitivo, cuando se incrementa la represión sin atacar:
El lavado de dinero, la corrupción municipal, y el reclutamiento juvenil en territorios abandonados.
Sin esas dimensiones, el crimen simplemente se reorganiza.
Claudia Dobles: Recuperar territorio desde comunidad y urbanismo
Su enfoque parte de una verdad comprobada en ciudades latinoamericanas:
Cuando el Estado se retira, el narco ocupa
Cuando el Estado vuelve con comunidad, cultura, empleo y presencia constante, el narco retrocede.
Sus propuestas incluyen:
- Recuperación de espacios públicos
- Iluminación y parques activos
- Deporte y arte en barrios vulnerables
- Economías juveniles alternativas
No promete resultados inmediatos, pero desactiva la raíz del problema: el reclutamiento de jóvenes.
Ariel Robles: Seguridad desde justicia económica y regulación cannábica
Sostiene que el verdadero motor del crimen organizado es el dinero, no la planta.
Su planteamiento central:
- Perseguir lavado de capitales.
- Frenar corrupción municipal que protege el narco.
- Crear oportunidades económicas en comunidades vulnerables.
- Regular la marihuana recreativa para quitar ese mercado al crimen.
El hecho público de que él y su fórmula vicepresidencial consumen marihuana abre un debate legítimo: ¿Puede liderar la lucha contra el narco alguien que apoya la regulación?
La respuesta depende de comprender: La regulación no elimina control: lo traslada al Estado, y desplaza al crimen del negocio.
Sin embargo, el desafío político es comunicar firmeza contra carteles, armas y sicariato, para evitar percepciones de permisividad.
La decisión de fondo
La seguridad no puede convertirse en excusa para vaciar la democracia.
Pero la democracia tampoco puede ser excusa para abandonar territorios.
Costa Rica debe decidir qué equilibrio quiere construir.
Porque la seguridad no es solo proteger vidas:
Es proteger la confianza social que sostiene a Costa Rica como proyecto de país.
Nota final
Este análisis aborda a los cuatro candidatos mejor posicionados hoy en día, según encuestas de intención de voto.
Si en los comentarios desean proponer, debatir o añadir otras candidaturas, ese intercambio enriquece la discusión democrática.
La pluralidad no es ruido: es la base de la ciudadanía activa.