Cantonal Noticia
La paciente, una joven madre de 30 años, permanece en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos mientras sus familiares exigen respuestas sobre las complicaciones sufridas durante y después de varias intervenciones quirúrgicas
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isaí Jara Arias).- Una familia costarricense denunció una presunta cadena de complicaciones médicas ocurridas durante la atención de una mujer de apellido Salazar Chacón, de 30 años, quien permanece en condición crítica en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia.
Según la denuncia presentada por el esposo de la paciente, el proceso inició durante el nacimiento de su hijo, en julio de 2025, cuando, tras permanecer varias horas en labor de parto, se le practicó una cesárea de emergencia.
De acuerdo con la información que la familia asegura haber recibido del personal médico y la documentación clínica a la que ha tenido acceso, durante esa intervención se produjo una hemorragia severa que obligó a realizar una histerectomía de emergencia, procedimiento mediante el cual se le extrajo el útero para salvar su vida.
Posteriormente, siempre según la versión de los familiares, se detectaron lesiones en la vejiga y en el uréter izquierdo atribuidas a la cirugía. Mientras la lesión del uréter fue corregida de inmediato, la de la vejiga permaneció sin reparar hasta una intervención posterior realizada por el Servicio de Urología.
No obstante, la familia sostiene que la situación se agravó durante esa cirugía de reparación. Según la información que afirman haber recibido, durante el procedimiento se habría producido una lesión en el intestino delgado, lo que provocó contaminación abdominal con materia fecal, infecciones severas y la necesidad de múltiples operaciones para intentar controlar las complicaciones.
La paciente fue sometida nuevamente a cirugía el pasado 19 de junio y actualmente permanece en estado crítico, con el abdomen abierto y bajo vigilancia permanente en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Denuncian nuevos incidentes durante la hospitalización
La familia también denunció un presunto incidente ocurrido el 17 de junio dentro de la UCI.
Según relató el esposo, durante una visita encontró a su esposa con fuertes dolores y espasmos vesicales y observó que la sonda urinaria se encontraba pinzada.
Afirma que previamente los médicos les habían indicado que dicho dispositivo no debía obstruirse debido al riesgo que representaba para la reparación de la vejiga.
Hasta el momento, asegura la familia, no han recibido una explicación sobre quién realizó esa acción ni cuánto tiempo permaneció la paciente en esas condiciones.
“Vivimos una angustia permanente. Mi esposa ha enfrentado una cadena de complicaciones que la han llevado varias veces al borde de la muerte. Lo único que pedimos es conocer exactamente qué ocurrió y que se investigue todo el proceso de atención médica”, manifestó el esposo.
Exigen investigación y acceso al expediente
Ante la gravedad de la situación, la familia presentó una gestión ante las autoridades hospitalarias en la que solicita una investigación integral sobre toda la atención médica brindada desde julio de 2025 hasta la fecha.
Entre sus peticiones se encuentran:
Una revisión completa del proceso de atención para determinar si existieron atrasos, omisiones, errores o actuaciones contrarias a los protocolos médicos.
Acceso total al expediente clínico
Una explicación formal sobre las decisiones médicas adoptadas en cada procedimiento.
Información detallada sobre el tratamiento actual, el pronóstico de la paciente y una comunicación permanente con los familiares.
Los denunciantes aseguran que durante el último año acudieron en reiteradas ocasiones a la Contraloría de Servicios, así como a los servicios de Ginecología y Urología del hospital, sin obtener respuestas claras y observando, según indican, que la responsabilidad era trasladada entre distintas dependencias.
Mientras esperan que se inicie una investigación sobre lo ocurrido, Dayana Pamela Salazar Chacón continúa luchando por su vida en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Calderón Guardia, mientras su familia insiste en que se esclarezcan las circunstancias que rodearon las intervenciones médicas y las complicaciones que hoy mantienen comprometida su recuperación.
La Voz de Goicoechea solicitó la posición de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y del Hospital Calderón Guardia sobre esta denuncia. Al cierre de esta edición no se había recibido una respuesta oficial. En caso de recibirla, esta información será incorporada a la presente publicación.